Otra Tardor Literària (2)

_eg6g3hcx4aaklms_c1b7a1efOctubre caliente dos mil diecinueve. La capital de la (casi) cuarta provincia de Catalunya hace pública su programación literaria de octubre con (casi) los mismos nombres de siempre. Me gusta que aparezcan Olga Xirinacs -que ha estado muy pachuchita y presentará un nuevo libro-, Magí Sunyer, Ferran Gerhard y algún superventas -tiene que haber de todo-. Pero si quitamos tres o cuatro actos… ya está. No concibo que una capital tenga una programación tan floja, no digo ya mediocre. He visto programaciones de pueblos de los Valles Mineros con menos presupuesto y más sensibilidad y ambición que aquí. He visto cómo pueblos deshabitados montan verdaderos quilombos con unos limitadísimos recursos (con distancias: Brieva, Olot, Baleares). Aquí toca la nada.

Parece mentira que Tarragona esté a poco más de ochenta kilómetros de Barcelona; la incapacidad de sumergir la cabeza, investigar y arriesgar en un mundo editorial que refrescaría un espacio cultural viciado desde hace tiempo es manifiesta, casi nula. La ciudad merece un cambio, un repaso de arriba a abajo en todos las áreas y aquí no hay excepción. Queda por ver si hay suficiente autocrítica y madurez para afrontar a corto plazos unos cambios necesarios en una ciudad que intenta escapar, desde hace años, del sanbenito más que merecido de Capital de l’Avorriment.

Otra Tardor Literària

b6792b20-639e-47dc-a2b9-30813a639163Se ha presentado la programación de la Tardor Literària de este año. Desde hace años, el grueso de la programación literaria de la ciudad se reparte en dos ciclos; el de otoño y el de primavera. Si uno se fija detalladamente hay actividades potentes como puede ser Yerma, de Lorca (versión de Marc Chornet) o los ciclos y exposiciones tratando a Manuel de Pedrolo, Pompeu Fabra o Maria Aurèlia Capmany: esas actividades son innegociables e imperdibles en una capital de provincia como Tarragona.

No sé si es un dejà-vú, pero tengo la impresión de que ciclo tras ciclo -o año tras año- se repiten muchos nombres y no se da un salto más que necesario para confirmar una programación cultural que resuene más allá de los barrios de Ponent o Llevant, que haga de la ciudad un reclamo cultural de primer orden más allá del Patrimonio Histórico con el que cuenta de por sí. Sé que se hacen esfuerzos para preparar actividades de calidad, pero el problema no es la calidad que puedan tener las propuestas que se van a realizar; sino la sensación que se extrae: un “ja ens està bé” que parece estar encofrado en muchos, totalmente conscientes de que la programación se le queda pequeña a la ciudad. Tarragona merece más. Continuar leyendo “Otra Tardor Literària”