La caracola de Cos (un poema de Sophia de Mello)

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[…aún queda algo de arena de playa en las juntas de las baldosas de nuestra habitación…]

La caracola de Cos
Esta caracola no la encontré yo misma en una playa
sino que en la mediterránea noche azul y negra
la compré en Cos en una tienda junto al muelle
muy cerca de los mástiles balanceantes de los barcos
y me traje conmigo el resonar de las borrascas

Pero no oigo en ella
ni las marejadas de Cos ni las de Egina
sino el cántico de la larga vasta playa
atlántica y sagrada
en donde para siempre mi alma fue creada

Poema de Sophia de Mello (Oporto, 1919 – Lisboa, 2004) publicado en La Caracola de Cos y otros poemas en 1997; y extraído de Nocturno mediodía. Antología poética 1944 – 2001 (Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores)

Nocturno mediodía: antología de Sophia de Mello

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En Tarragona han abierto una librería de segunda mano. Pertenece a una cadena que va abriéndose camino por la meseta. Valga decir que su fondo de poesía es limitado pero a veces aparece alguna joya entre antologías dedicadas a sufridos alumnos de bachillerato. Gracias a su fondo he conseguido de su sección de poesía libros como Poema, de Dylan Thomas o una curiosa antología poética de Blas de Otero en edición descatalogada

Lo que no esperaba era encontrarme con ACP en mi ciudad. Encontré un ejemplar de Nocturno mediodía, Antología poética (1944 – 2001) de la poeta portuguesa Sophia de Mello Breyner Andresen (Galaxia Gutemberg, Círculo de Lectores) traducido por él hace ya unos años. De allí, saco éste poema:

Pérdida

Aún hay luz y ya el rumor de la tarde
Me separa de la sombra del pinar

Cómo vivir de nuevo la alegría única
De haber sido joven que malogré

Sólo el tiempo y bien tarde
Me ha envejecido
Después he perdido sin saber cómo el andar
De mis pasos

(original aquí)

Sophia de Mello defendía que cada palabra tenía su significado, su lugar en el poema: todas eran indispensables en el poema; no solamente servían para cerrar un verso. Tenía un estilo vivo, natural, evocador si cabe. También la añoranza, una saudade poética antes de la soledad y la oscuridad. Buscaba en sus poemas la sobriedad y la plenitud sin concesiones: ¿finalidad estética? sin duda, pero también lo evocador y la proyección de un paisaje presente y amable.

No entiendo por qué ésta joya que tengo ahora a mi lado me costó tres euros.