Otras maneras de usar la boca

rupi-kaurQue conste que no creo en los best-sellers. Siempre me producen algo de reparo leerlos y sentirme discordante con aquellos que los valoran como hits más que por su calidad. Con Patria me llevé una sorpresa parcial; con Rupi Kaur en cambio no sé si puedo decir lo mismo, pero indiferente no me ha dejado.

Sí es cierto que en ésta bienvenida oleada de poesía y neopoesía -vomitiva, en no pocos casos de ambos en el estado- hay espacios para la creación de poemarios sensibles y con una carga de experiencia bastante fuerte. Otros en cambio son placebo o un escribir lo que quieren leer. Kaur para mi gusto ha creado con acierto un poemario maduro que no se detiene en acariciar el tópico, sino lo disecciona y entra a fondo con él, con mayor o menos acierto; poniendo en cuestión la confusión de roles marcada por la tradición -gritar, dudar, desconfiar son verbos que todas las culturas conjugamos de manera visceral llegados al caso-. Pone en cuestión la tradición ajena a la nuestra y ése espacio de divulgación que es para nosotros lo desconocido, abriéndose un abanico de reacciones en las que es imprescindible realizar una segunda lectura para inmiscuirse en pleno en todo lo que transmite en cada palabra.

Sus versos están cargados de experiencia en primera persona. Ella esgrime una poesía directa y accesible, algo que sin caer en el verso fácil, sino que aún siendo una poesía sencilla guarda sesgos de complejidad; una poesía narrada y sin un recurso metafórico tan desarrollado al que normalmente estamos acostumbrados a leer. Además, ésa personalidad inquieta y reflexiva que tiene a cada paso.