El poeta solo se hunde

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“Un poeta se pierde en una ciudad al borde del colapso, el poeta no tiene dinero, ni amigos, ni nadie a quien acudir. Además, naturalmente, no tiene intención ni ganas de acudir a nadie. Durante varios días vaga por la ciudad o por el país, sin comer o comiendo desperdicios. Ya ni siquiera escribe. O escribe con la mente, es decir delira. Todo hace indicar que su muerte es inminente. Su desaparición, radical, la prefigura. Y sin embargo, dicho poeta no muere. ¿Cómo se salva? […] la verdad es que ya no me acuerdo, pero pierda cuidado, el poeta no muere, se hunde, pero no muere”.

Los detectives salvajes
Roberto Bolaño

[he tenido mis más y mis menos  en el título con la tilde de la discordia]

Un pellizco de Bolaño

Roberto-Bolao

Carlos Hevia
Montevideo, 1940 – Montevideo, 2006

Autor de una monumental y a menudo mixtificadora biografía sobre San Martín, donde, entre otras cosas, se dice que éste era uruguayo. También escribió relatos, recogidos en el volumen Los Mares y las Oficinas, y dos novelas: El Premio de Jasón, una fábula que propone que la vida en la Tierra es el resultado de un fallido concurso televisivo intergaláctico y Montevideanos y Bonaerenses, novela de amigos y de exhaustivas conversaciones de madrugada.

Su vida estuvo ligada al periodismo televisivo en donde ocupó puestos subalternos y ocasionalmente de redactor jefe.

Durante algunos años vivió en París en donde conoció las teorías de la Revista de Historia Contemporánea, que lo marcarían definitivamente. Fue amigo y traductor del filósofo francés Étienne de Saint-Étienne.”

La literatura nazi en América (Compactos Anagrama, 2015)
Roberto Bolaño