Y final

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Serie: 21 de 21. Final del proyecto.
Destinatarios: Gonzalo Hidalgo Bayal, Itziar Mínguez, Eugenio Sánchez Salinas, Carmen Hernández Zurbano, Olga Ayuso, Chose Garrido, Irina Kum, José María Cumbreño, Ferran Fernández, Víctor Peña Dacosta, Ángel Manuel Gómez Espada, Ben Clark, Diego González, Rebeca Aparicio, Acacia Ruiz, Jorge Posada, Omar Pimienta, Elena Román, Carmen Camacho, Elías MoroJorge Villalobos. Y también: Cami Perdigão, Miguel Crespo, Leonor López de Carrión, Marina López de Carrión, Ana Ferreira Crespo, Teresa y Paulo Lopes.
Remite: Xavier Rossell

He tomado un café en la Pastelaria Suiça (gracias, Marina y Cami) mientras la luz blanca, tan manida y tan cierta va menguando a cada paso de los tranvías. Para limpiarme la lengua antes de marchar a casa he pedido una Água das Pedras. He pasado de refilón por la Rua Augusta y al menos pude comprobar la manera en la que el Tajo se hace de noche cuando empiezan a disminuir las voces que silencian a los autóctonos, resignados a una suerte de progreso necesario. Aspiré también el olor a herrumbre de los viejos eléctricos; me estremecí ante el desgarrador fado de una bella mujer mientras entraba en una línea de metro que no lleva a ningún sitio, tras observar a unos ancianos jugarse su pensión a las cartas segundos antes de que un eléctrico aullara, de nuevo, ante la intolerancia de los automóviles estacionando sobre sus raíles… Sigue leyendo

El Chiado en llamas

 

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Serie: 20 de 21
Destinatario: Jorge Villalobos
Remite: Ben Clark

Ayer crucé Rua do Carmo a ritmo ligero. Al pasar delante de los antiguos Armázens do Chiado se oye de golpe el sonido de una sirena. En los balcones aparece gente mayor de repente con la mirada de piedra clavada en el horizonte de adoquines del Bairro Alto.

Travessa da Espera, Largo da Trinidade, Rua António Maria Cardoso… o un laberinto de calles estrechas y callejuelas capaces de contener en ellas el horror.

Al fondo, la Baixa como esperanza y causa perdida treinta años después. Recuperar es un verbo tan dubitativo que desborda inquietud cada vez que se conjuga.

[26 de agosto de 2018: trigésimo aniversario del incendio del Chiado]

Sobre ‘La ciudad blanca’

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Serie: 19 de 21
Destinataria: Carmen Camacho
Remite: Ben Clark

¿Dónde acaba el personaje y en qué momento aparece la ciudad? Lisboa viene a ser la protagonista principal del metraje. No tengo duda en que somos meros peones filmando una dudosa realidad, en un testigo sobre el arraigo de las cosas en el interior; sobre la sensación de soñar en un ambiente ajeno al rutinario, pese a que la realidad siempre termina por emerger al despertar. Una realidad que conviene anestesiar de alguna manera pese a la voluntad con la que nos esforzamos en extirpar sus costumbres periódicamente y donde la mayoría de las veces acabamos sucumbiendo.

[reflexiones apuntadas tras ver La ciudad blanca (Alain Tanner, 1983)]

 

Hay que volver

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Serie: 18 de 21
Destinataria: Elena Román
Remite: Ángel Manuel Gómez Espada

Marcha convencido de que aquí se quedan los mejores poemas. Es imprescindible volver cada cierto tiempo para recoger en silencio cada una de sus letras: volver cuando uno alcanza una madurez que no nuble la vista al observar el blanco encalado del Tajo lamiendo Cacilhas o el azul de las paredes encaladas de Ericeira. Volver cuando uno tiene conciencia de la edad y enfrascarse a trabajar en el verso desde el punto en el que encuentra uno su lenguaje propio, su forma y el mimo a la individualidad. Volver cuando uno comprende los dolores y las tristezas pero también las oportunidades que nacen en los miradores . Volver solo y cuando el taxi encare la Avenida 24 de Julho encontrar de repente todo aparentemente tal como estaba, pero con las letras, los tiempos, los ritmos tal como los dejó la última vez: pero algo más nítidos. Como cada vez.

La sinceridad de la ballena

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Serie: 17 de 21
Destinatarios: Omar Pimienta, Jorge Posada
Remite: Ángel Manuel Gómez Espada

De todas las postales que he ido enviando desde Lisboa, quizá sea ésta la que más ilusión me haga mandar. Nunca he enviado una postal transoceánica -aunque sí he recibido alguna que provenía de Latinoamérica y de Oceanía-. Escribir para dos personas, por encargo de una tercera, es complicado y más si únicamente has compartido con ellos breves pero intensos momentos. Omar y Jorge por lo poco que he podido comprobar son dos personas sinceras, que van de frente y que tienen por defecto el apreciado botin de ser íntegros a la par que sensibles: encarar los golpes del destino con nobleza y construir una obra bien parida, leal con todo el universo que tiene uno a su alrededor. Quizá Omar, quizá Jorge; los dos, tengan algo de la magia que desprenden las ballenas cuando bailan: nadan en el océano tranquilas porque gracias a su tamaño no tienen por qué preocuparse de otros deperadores, con la conciencia libre de peligros con alma aunque ellos desconozcan tal hito. La rareza de la integridad y el comportamiento humano en otros seres, el factor humano según Carlin, es tal desconocido que cuando chocamos con una realidad en libro, en carne y huesos se establece un respeto desde la distancia mediante la sonrisa. La ballena en Portugal, en las Azores, es como ellos: están, no se les ve a menudo pero se les desea de una manera secreta, en el silencio de uno mismo a partir de un primer contacto.

Cuando veo la sencillez empatizo rápidamente y sonrío. Al igual que cuando sé de las ballenas.

 

La caída de Amália

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Serie: 16 de 21
Destinataria: Acacia Ruiz
Remite: Diego González

Tras la Revolución, Amália vió como iba falleciendo su vida a marchas forzadas pese a no llegar todavía a los sesenta: puesta en duda por los sublevados y parte del pueblo por haber colaborado por el correoso régimen de la triple F de Salazar -fado, fútbol y Fátima- y obligada a vivir oculta del espacio público durante meses, sufrió recaídas emocionales y problemas económicos que ninguna condecoración pudo suavizar, además de una catarata enorme de amigos y conocidos que fallecieron hasta pocos días antes de su muerte. Las últimas, quizá las dos puntillas que ahogaron de negro a la Reina fueron las pérdidas de su marido, César Seabra, y su mejor amiga, la artista plástica Maluda.

Tras su muerte, testimonios apuntan a que colaboró desde su posición con el Partido Comunista, así como con presos políticos y exiliados por el régimen. También se conocieron diversos fados que fueron censurados por orden expresa de Salazar. Operación de blanqueamiento tras su fallecimiento, o no; nadie podrá poner en duda que caminar por Rua São Bento hasta llegar a su domicilio -actualmente reconvertido en casa-museo- con su voz desgarrando el interior de quien escucha, es uno de aquellos secretos de Lisboa que nadie quiere declarar en voz alta…

Postdata: y mi madre con su nombre. Muchos estamos orgullosos de nuestras madres, pero si encima tienen nombre de reina…

Manjericos

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Serie: 15 de 21
Destinataria: Rebeca Aparicio
Remitente: Diego González

Puebla balconadas y puertas por los Santos Populares. La tradición, una entre muchas, reconoce aquel tiesto como la “planta de los novios” ya que antiguamente los enamorados daban pequeños cestillos de manjericos a sus parejas por San Antonio, patrón de Lisboa y santo casamentero. La ofrenda, el regalo en definitiva sellar, literalmente, un compromiso tan fuerte como pueda ser una petición de matrimonio. El hecho de que se acepte el manjerico da por supuesto mantener el compromiso, y es responsabilidad de la novia el cuidar la planta hasta San Antonio del año siguiente, cuando se renovará el compromiso con un nuevo cestillo… hasta que la pareja decida unirse en matrimonio.