Nieve antigua, de María Sotomayor

NALa nieve, además de obsequiarnos anualmente estampas preciosas tiene unos cometidos tan necesarios como sospechosos: por un lado camufla las verdaderas bondades de la tierra -hasta que se rebela con toda su fiereza y rebeldía- y a la vez es un tablero maleable donde quedan expuestos claramente el relieve de cada uno de los actos cometidos durante su vigencia. María Sotomayor junta aquello que no se ve y con los rastros que han ido dejando huella conforma un libro entregado, denso pero enérgico en potencia, con una voz femenina cargada de frías y profundas sensaciones: desde la más sincera resignación (“ahora sonreímos a una puerta / y esta nunca nos reconoce / es todo el frío que nos merecemos”) e incluso incredulidad ante un temor encarnado en un segundo (“porque hace frío y nadie entiende tu manera de / troncharte / hay un miedo de barro a punto de romperte”) en una catarata de versos hivernales (“no eran los días o la nostalgia de los limoneros / tampoco las casas vacías de estómago desaparecido / en silla azul de fondo azul donde tampoco la chica / era el dolor brillante del invierno”) Sigue leyendo