Mucho más que ‘dibujos’ del Gringo Lucho

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Uno no conoce del todo al Gringo Lucho (o al abuelo Canillas Blancas: Luis Felipe Comendador) si no se adentra descaradamente en algunos de sus universos paralelos: la pintura y el humanismo pequeñito. Hoy dejo una breve muestra de sus dibujos -siempre que hemos coincidido me he llevado de vuelta uno para casa- quizá no tan conocidos como sus poemas. A primera vista quizá observéis un teórico desorden, una sensación de no entender nada de lo que hay. Me arriesgo a decir que cada vez que los observo encuentro en ellos un estado de ánimo y una crítica ácida, cargada de una montaña de puñetas que hundirían a cualquier resiliente, pero nunca al abuelo Canillas Blancas. Sigue leyendo

¡Otro mayo es posible!

15 de Mayo 2011: Aquel día en que me manifesté yo solo durante toda la noche y que no sirvió para nada (extraído del diario de Luís Felipe Comendador)

Mi cabreo viene de bastante atrás y se empezó a llamar ‘indignación’ cuando leí a Stephane Hessel [al que he recomendado leer en estás páginas en varias ocasiones]… y también he dejado montones de páginas escritas en esta bitácora al respecto de la revolución necesaria y de la urgencia de tomar la calle. Pues bien, ayer, después de leer todas las noticias alrededor de las protestas ciudadanas en varias ciudades españolas, me dije: “Felipe, no puedes quedarte quieto ahora, debes ser consecuente con tus ideas y con tu discurso”, y me tiré a la calle solo, con mi paquete de Chester, un paraguas y un cartel que rezaba “OTRO MAYO ES POSIBLE”. Estuve sentado solo durante varias horas en la Plaza de España bejarana, hasta bien entrada la noche, y os juro que me sentí bien, me sentí gozosamente pleno y lleno de una satisfacción particular que poco a poco se iba transformando en la alegría de ‘ser’ y ‘estar’. Sigue leyendo

Con la muerte en los talones (un poema de LFC)

lfc

[es un abrazo de piernas largas y ojos olor a tabaco. Mamina arriba y abajo, ante todo él clavado con su corazón. He mirado a sus ojos bajo una nube de cabello nevado -sesenta como veinte, dice- y oyéndole creo por instantes que todo el mundo tiene corazón. Y lo poco que me gusta la palabra corazón fuera del apelativo cariñoso; será que estoy más sensible de lo normal porque de lo delicado uno hereda y de lo escaso uno poco mantiene si no lo cultiva…]

Con la muerte en los talones
Corro y me desmadejo.

Unos días me asomo a la muerte
y acierto a huir,
otros días sorbo la vida
y no sé.

Si el mar resiste,
tendré que bebérmelo.

[Poema de Luís Felipe Comendador extraído del poemario del mismo nombre, Con la muerte en los talones (De la luna libros en 2004)]

Desde el AVE 03023…

LLFCX

Leonor, LFC y un servidor en la Cacharrería de Transilvania…

No me desagrada viajar allá donde el frío era frío. El cambio climático, el calentamiento global y el silencio sobre la capa de ozono a todos nos afectan por igual: resulta que ya no me acordaba de la sensación de frío en las manos -en las mías, me refiero: las de Leonor viven en un glaciar azul encorsetado bajo sus dedos-. Al abrigo y al calor del frío, del verdadero gélido panorama que recordaba busqué, bien; buscamos refugio en el abrazo más tierno y generoso entre versos que conozco. “Coño, ¡todavía vendo libros!” sí, Pipe; pero en realidad el verdadero poema es salir para adelante más mal que bien. El verdadero soneto es comerse a miradas el aliento de Mario y respirar cada una de sus sonrisas y sorpresas. Eso alimenta, da calor y rejuvenece: seguro que afamados proctólogos dan fe de ello.

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Durante los últimos años he intentado ser una persona más serena y menos impulsiva. Más sensata, fría, menos romántica; pero hay momentos donde alguno de mis sentidos traiciona a mi presunta madurez ante imputs líricos. Uno de mis fetiches son los cuadernillos del Aula de Poesía Díez Canedo y ante ellos sucumbo como lo haría una pirámide de naipes ante un ganso con hipertensión. Quizá por eso acepto con naturalidad los ramalazos que el destino me tiene deparado, como adquirir algunos de los cuadernillos que no poseo de dicha aula. Los Javier Lostalé, Diego Doncel, Bernardo Atxaga, Nuno Júdice, Yolanda Castaño, entre otros ahora descansan en la estantería junto a otro buen pelotón dedicado y firmado. El siguiente nivel sería conseguir la firma y dedicatoria de cada uno de ellos; una verdadera ilusión. Una ilusión que distorsiona una realidad -o una programación- como la del Aula Díez Canedo. Ya me duele ver a cierta persona entre tanto grande. Mira que ha habido aciertos y algún que otro fallo… pero lo de Sastre entre tanto contrastado (pichar aquí) es de juzgado de guardia.

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La felicidad está en los libros y en la sonrisa de todos aquellos que los sacan de las bolsas y los disfrutan con ávido interés una antología de poesía mexicana o un facsímil homenaje al Premio Cervantes del 2002. La felicidad está en una cabeza acariciada al vaivén de una curva o un “por favor no te mates con la escalera” de Leonor, siempre tan oportuna y diligente. La felicidad está en la creación de una sociedad activa, garantizando el derecho a la autonomía, como decía Ferrer i Guàrdia. Y por ello me llevo pellizcos de Emilio Sola y Carlos Taibo; para apaciguar con el riego de la lectura. También algo de Ferrer Lerín y la perspectiva del ave que todo lo mira y selecciona. La felicidad está en el abrazo del Humanismo Pequeñito en el que confía Pipe. Y ahí estamos, así nos va ganando.

Postdata: uno no es fotogénico, pero tampoco rompe objetivos. Ay, las fotos…

Mañana no será nunca

luis felipe

“no te quedan más días
que los que ya has vivido”

Pocas veces es posible encontrar la calidad humana y literaria reunidas en la misma persona. Puedo presumir de conocer a una que sí reúne a ambas en su ser. Bajo el título de la entrada se ha publicado la antología poética -de 2003 a 2015- de Luís Felipe Comendador (Béjar, 1957) una obra seleccionada y que hará las delicias de aquellos que ven en el futuro algo descarnado y superfluo. LFC es un arquitecto emocional: de cada grieta en la pared puede entrar un rastro de pesadumbre pero también surge la oportunidad de un verso, un poema, un fotograma, una crítica o una reflexión, reventando el pragmatismo del verso más allá de su forma medida o desmedida a favor del mensaje.

LFC apuesta por una poesía sincera y que no se recrea en idealismos. Lo he tratado poco en persona y pese su aspecto bonachón, su sonrisa siempre dispuesta para entablar conversación esconde mil puñetas o pensamientos que le comen las ideas. Seguramente en el seno de su testa canosa quedan peinando miles de ideas, versos, proyectos… su poesía sin duda es comprometida en el sentido de decir sin tapujos lo que cree y siente -la decepción, el agobio, el nulo sentido del mañana- y también un autorretrato sentimental, un recorrido geográfico entre la estantería de su pensamiento aliñado con el aroma del cigarrito mañanero de finales de febrero en Las Claras, aquel que supongo que tendrá siempre presto para atosigar la calma y reflexionar, una vez más sobre mil cosas que granean en su ser.

Los ojos

Los ojos nos sujetan a las sombras
e indican el espacio
que vamos a ocupar en un instante…

No tienen vida propia,
pero arman el deseo y su poesía.

Poemas seleccionados de: El amante discreto de Lauren Bacall (Visor, 2003), Con la muerte en los talones (De la luna libros, 2004), El gato sólo quería a Harry (DVD, 2006), Esa intensa luz que no se ve (Segundo Santos ediciones, 2007), Dientes de leche (Delirio, 2010), Los 400 golpes (A.C el Zurguén, 2013), Corre la voz (SBQ, 2015).