Oscuro, de Ana Luísa Amaral

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“Y para mí lo más sorprendente
los malos vi siempre nadar
por mar de contentamientos”
Luis Vaz de Camões

Oscuro, pero Escuro en la lengua de Camões (Olifante Ediciones de Poesía, 2015) es/¿fue? el primer libro de la poeta Ana Luísa Amaral traducido al castellano. La comodidad de parte del lectorado provoca que se mire con ojos cruzados la posibilidad de atender la lectura de un idioma que enraizado con el castellano se despeña con las reservadas motivaciones sobre el ataque a un libro escrito en una lengua hermana pero distanciada inexplicablemente. Estamos ante un libro complejo, no por su forma, pero sí cuando enlaza con la épica -el gran telar donde se ha forjado gran parte de la historia de Portugal- que desarrolla un diálogo con algunos de los puntales de la cultura lusa  y donde se pasa revista bajo una percepción humilde del transcurrir del país. Dicha revisión, toma de cargo si cabe, de la historia lusa va provocada a partir de un canto a lo patrio a partir de una mirada que crea e interpreta una nueva mirada del relato ocurrido (“Yo digo que si contempláis demasiado / ponéis vuestro corazón en peligro, / porque aprenderéis / lo que quizá no os convenga, / las verdades que teníais por ciertas”) Sigue leyendo

Humedal, de Daiana Henderson

DHH¿Que el primer poema tenga como título Bicicleta es una invitación a tomar impulso para empezar la lectura de todo el poemario? (“Cada uno de los caminos es un túnel / vallado por árboles de distinta especie”) Si leemos con profundidad los poemas de Daiana Henderson (Paraná, Argentina, 1988) no queda lugar a dudas de que estamos ante una de las poesías jóvenes -y en femenino- más impactantes de los últimos años en lengua castellana. Ni estrellas de colores, ni valparaisíadas ni visorescas: descubrimiento poético de la otra punta del Atlántico. Sus versos son la contemplación exacta de cada verso agazapado, cómo ha ido mutando la existencia y el renacimiento. Me refiero al poemario Humedal (Liliputienses, 2014). Humedal son imágenes desnudas, un abanico de colores acariciando al silencio. Parecen poemas en movimiento, como si tuvieran que saciar sus versos una necesidad de movimiento a priori simple pero que, en conjunto muestra la complejidad del desarrollo humano. Sigue leyendo

Piezas sobre Aníbal Núñez

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Aníbal Núñez

“Igual sucede a nubes y babdadas; análoga
suerte le corresponde a los atardeceres”

Aún hubo tiempo de más: como si estuviera programado, a una parada de metro caminada, acudimos a una librería muy transitada y famosa por sus ediciones de poesía en Moncloa. Luego allí constaté que las dúvidas, como las saudades, se han arraigado fuertemente en mis entrañas expurgando lejos de ellas cualquier aroma a indiferencia. Dudas que en éste caso tenían que ver entre descubrir, libro físico en mano, a Juan Carlos Mestre (1957 – act) o a Aníbal Núñez (1944 – 1987), siendo éste el elegido. Sigue leyendo

Blandiana (por dos)

esdma erdlsDescubrí a Otilia tarde, como pasa con algunos poetas: a la vez que uno madura, lee y se hace mayor, llegan a sus manos nuevas lecturas que asume uno con más facilidad. Blandiana, que sufrió el silencio de la dictadura en Rumanía, asume con sinceridad el destino trágico de la existencia; una existencia que, cual trilero, amaga y enseña el simbolismo que habita en cada momento. Ella misma sabe el valor de la libertad -su primer libro publicado en su país data de 1990- trase ser vetada durante décadas por el régimen comunista. En El sol del más allá (2000) y El refugio de los sentidos (2004), traducidos y editados por Pre-Textos en un mismo volumen el año pasado, Blandiana afronta con pesimismo la crisis moral de su país: cómo los principios éticos de la revolución que derrocó a Ceausescu y todos los ideales en pro de justicia y legalidad poco a poco fueron difuminados, anteponiendo las codicias personales que las del estado (de Poema: “Las apariencieas se han podrido / Y se hanab escurrido como espuma sucia / Del rostro de la esencia”). Blandiana, quizá por la suerte de haber nacido en Transilvania, versa en los libros sobre aquellos que viven en silencio; cuestionando el reconocimiento dentro del espacio público, consciente del fruto de la escritura le ha llevado a tal imagen (Desde el principio: ” […]durante decenios / Todo lo que he sido / Se haya concentrado, haya mermado / En las semilla de unas letras cualesquiera”) y defendiendo la igualdad de todos (niños y animales) ante la dureza de la existencia (Plaza Buzesti: […] entre montañas de escombro / Y de basura […] El universo condensado / En ese mendrugo / En el que aún se ven las marcas / De los dientes del ángel”)

En El sol de más allá, Blandiana avisa sobre el desgaste de un mundo, de un universo que desaparecerá sin valores, sin un significado que defender y la coherencia simplemente no existe ante una confusión de motivaciones corruptas (Ceniza: “El tiempo del que estoy hecha / Se agota en segundos, horas y días”) Mientras, en El reflujo de los sentidos se extiende la agonía y pesadumbre, utilizando localizaciones ambiguas, en principio, para enterrar cualquier tipo de esperanza (Playa: “Espuma tirada en la orilla como esperma / Desde la barriga en putrefacción, / Del océano / Y las plumas perdidas de pájaros viejos […]), dando a entender al mar como un animal que escuda en su interior las motivaciones de la vida y la batalla en la transformación de la naturaleza.

Como dice Viorica Patea en el colofón de la introducción del volumen, “la poética de Blandiana descansa sobre el sentimiento trágico de la existencia”. Una existencia que nos pone a todos en jaque ante cualquier situación de indefensión que somos proclives a padecer; siendo cualquier otro elemento un oasis de imagen que emborrona la realidad ofreciendo una pizca de esperanza.

  • Postdata 1era: Otilia es su verdadero nombre. Ana Blandiana es su pseudónimo.
  • Postdata 2nda: El título de la entrada es una licencia inocente ante el título de Mi patria A4, también publicado por Pre-Textos en 2014.

El ciclista

el-ciclistaEmpieza una carrera en el norte de Francia. Con lluvia y quizá con adoquines en la grupa de la carretera; también quizá con puertos en su recorrido (descubridlo en su lectura). Durante el transcurso del ficticio Tour del Mount Aigoual se va desgranando la realidad de una prueba ciclista, los rivales y el paisanaje que se proyecta a vista de los tubulares todo a golpe de sufrimiento y agonía.

Seguramente el ciclismo es uno de los deportes más sufridos y heroicos que puedan existir. El ciclista, de Tim Krabbé es una novela, un relato que dentro del ambiente y del terreno que conquistan al lector -sobre todo si éste es aficionado al sufrimiento sobre dos ruedas- a lo largo de la prueba ciclista y con píldoras, anécdotas, que complementan la trama y la lectura; una lectura que nos ofrece una imagen icónica y ahora, irreal, de lo que podría haber sido cualquier deporte -sea cual sea- si no hubiéramos caído en la iconización de las personas y la mercantilización de la práctica que ha viciado la filosofía del deporte. Éste libro, además de obra narrativa es libro de culto en Holanda, todo un best-seller. Condición que no está reñida con la fluidez del relato o la facilidad para hilvanar el relato personal con la ficción novelada.

El ciclista, además, es un homenaje a todos aquellos ciclistas de fin de semana,que buscan en la ruta dominical y la prueba esporádica amateur una vía de escape a la rutina del día de diario y que en realidad son los protagonistas de carreras y libros como éste.

Ensayo sobre la lucidez

978607314199Durante una jornada electoral en una ciudad que no se identifica en ningún momento de la novela la mayoría de los ciudadanos con derecho a voto vota en blanco. El gobierno observa con preocupación el suceso, escudándose en lo excepcional de la situación debido al mal tiempo del día de votación y decreta repetir las elecciones justo una semana después, aumentando en consecuencia el voto en blanco. Ante la sorpresa, el gobierno inicia investigaciones secretas y decisiones autoritarias y de dudosa legalidad, tratando de unir el mal de la ceguera blanca -leer Ensayo sobre la ceguera, también del autor- que padeció la misma ciudad años atrás.

Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago es una reflexión sobre el poder, sus aparatos y las posturas de los gobernantes ante el estallido de un movimiento revolucionario pacífico protagonizado por un pueblo decaído y menguante durante el teórico ejercicio práctico de elección de la democracia. Cómo el gobierno es incapaz de hacer autocrítica y solo hace instropección de cara a escarmentar a los trabajadores a partir de una catarata de decisiones mediadas entre la crueldad y la extravagancia.

La novela, comparada con la opinión de otros conocidos que la han leído ha provocado diversas controversias: desde la monotoneidad hasta la manipulación. Pese a la densidad formal de Saramago -que necesita un intervalo de tiempo de aprendizaje, aclimatación- el estilo es directo y detallado en el sentido de que todas las vueltas al mensaje y añadidos provocan el enriquecimiento de una obra que, compartida con otros, invita al diálogo y la reflexión y no tanto a la impulsividad que impera en secciones de la novela.

Los ritmos rojos

Siempre nos quedará la utopía mal que nos pese. Los jóvenes vemos todo aquello como algo lejano y con la nostalgia provocada por el qué hubiera pasado si. 2017 es el año del centenario del Octubre Rojo y es obligatorio coger la perspectiva del siglo rojo que ha transcurrido y la traición de muchos de los ideales que se ejecutaron en la primera tentativa de sociedad justa y equitativa; hasta mutar en aquel sistema de riqueza e injusticia que tanto odiaban.

Los ritmos rojos del siglo en que nací. Un cuento triste, de Jesús Munárriz (Hiperión, 2017) es un recorrido por las luz del optimismo y la ut_losritmosrojos_430d4363 (1)opía (“habían conquistado lo que nunca tuvieron / y el camino marcaban / a tantos, casi todos, los que sólo tenían, / en el resto del mundo, / donde caerse muertos) pasando inevitablemente por la corrupción final del sistema (Se habían suprimido viejos privilegios / pero había otros nuevos; los de abajo / seguían generando plusvalía / y su reparto / lo decidían los de arriba.). La revolución y sus movimientos de izquierda que nacieron al alimón del Octubre Rojo fueron la oportunidad perdida del siglo XX para evitar el caos social en el que estamos. El error fue mutar y pudrirse a semejanza del sistema que nos ningunea y desloma actualmente.

Y no sé si tras el canto melancólico de Munárriz y después de leer, investigar sobre el tema -cosas de la conciencia roja de uno- saco alguna conclusión en positivo. La izquierda hoy día es un brindis al sol desunida. Antaño fuimos lo que ahora somos, un número; una cifra al que se le da un valor aleatorio. No sé cómo mirar al pasado, porque como aparece en el epílogo: “y algo avanzaron, sí, pero a la larga, / tras más de medio siglo, terminaron / con el experimento, y ahora tienen / también allí otra vez pobres y ricos / dándole la razón al nazareno”.

Secar, callar, paliar, represaliar son verbos que aparecen en el libro. Chekas, suicidios y gritos en silencio. Y la corrupción. Ahora mirar al pasado es entreabrir los ojos con dolor y observar horrorizado los errores cometidos a sabiendas que el destino nunca ofrece a corto plazo una segunda oportunidad.

Postdata: La ultima vez que fui a Alemania- descubrí el término Ostalgie: nostalgia por los viejos tiempos en la República Democrática Alemana. Según pasaba el tiempo, tras la unificación; muchos alemanes del este comenzaron a sentir nostalgia de ciertos aspectos de sus vidas durante la época socialista que ya no existían bajo el capitalismo, refiriéndose a la nostalgia de aspectos de la cultura y el día a día de la RDA que desaparecieron tras la Reunificación. Hablábamos de utopía, pero ahora no recuerdo algo tan real y creíble como la añoranza.