[25/XI] – En el Teatro del Barrio (Madrid)

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No me había pasado, pero el domingo por la tarde llegaron las náuseas. Nunca antes llegaron tan pronto, con sudores y nervios atenazados en la boca del vientre, mordiendo un no se qué en mis intestinos. La liberación fue espontánea y nada sucia, transcurrió ligera justo al salir al escenario por última vez antes de leer.

[Luz Pichel o “el amor es lindo, el amor es linde”. Sacó de los montes y las lluvias las lenguas que se dejan caer. Hizo una reivindicación tan real como necesaria con una poesía sincera, creciendo su lectura entre las grietas del verso. O Vanesa Pérez Sauquillo, que impregnó de brillo al dolor y al viaje, restauró las costuras de las vergüenzas y miserias de la tierra, por ejemplo] Sigue leyendo

En el ciclo ‘El barrio es poesía’

TB

Este domingo 25 de noviembre en el Teatro del Barrio de Madrid (c/Zurita 30) se celebrará una nueva sesión del ciclo El barrio es poesía, “desde el que programarán a los creadores y las creadoras de la escena poética contemporánea que consideran imprescindibles”. según el colectivo Masquepalabras. En esta ocasión intervendrán Luz Pichel, Vanesa Pérez Sauquillo y el colectivo Infrageneración del 17. Dentro del colectivo, leerán Marina Casado, Violeta Font, Leonor López de Carrión, Andrés París, Julia Sánchez… y un servidor.

La entrada anticipada, comprándola aquí cuesta 10€. En taquilla subirá un poco más. No seáis alonsos…

Si no participara tampoco me lo perdería. Por si estáis indecisos: es la primera lectura que haremos Leonor  y yo juntos. Quizá haya alguna sorpresa preparada…

Oscuro, de Ana Luísa Amaral

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“Y para mí lo más sorprendente
los malos vi siempre nadar
por mar de contentamientos”
Luis Vaz de Camões

Oscuro, pero Escuro en la lengua de Camões (Olifante Ediciones de Poesía, 2015) es/¿fue? el primer libro de la poeta Ana Luísa Amaral traducido al castellano. La comodidad de parte del lectorado provoca que se mire con ojos cruzados la posibilidad de atender la lectura de un idioma que enraizado con el castellano se despeña con las reservadas motivaciones sobre el ataque a un libro escrito en una lengua hermana pero distanciada inexplicablemente. Estamos ante un libro complejo, no por su forma, pero sí cuando enlaza con la épica -el gran telar donde se ha forjado gran parte de la historia de Portugal- que desarrolla un diálogo con algunos de los puntales de la cultura lusa  y donde se pasa revista bajo una percepción humilde del transcurrir del país. Dicha revisión, toma de cargo si cabe, de la historia lusa va provocada a partir de un canto a lo patrio a partir de una mirada que crea e interpreta una nueva mirada del relato ocurrido (“Yo digo que si contempláis demasiado / ponéis vuestro corazón en peligro, / porque aprenderéis / lo que quizá no os convenga, / las verdades que teníais por ciertas”) Sigue leyendo

Humedal, de Daiana Henderson

DHH¿Que el primer poema tenga como título Bicicleta es una invitación a tomar impulso para empezar la lectura de todo el poemario? (“Cada uno de los caminos es un túnel / vallado por árboles de distinta especie”) Si leemos con profundidad los poemas de Daiana Henderson (Paraná, Argentina, 1988) no queda lugar a dudas de que estamos ante una de las poesías jóvenes -y en femenino- más impactantes de los últimos años en lengua castellana. Ni estrellas de colores, ni valparaisíadas ni visorescas: descubrimiento poético de la otra punta del Atlántico. Sus versos son la contemplación exacta de cada verso agazapado, cómo ha ido mutando la existencia y el renacimiento. Me refiero al poemario Humedal (Liliputienses, 2014). Humedal son imágenes desnudas, un abanico de colores acariciando al silencio. Parecen poemas en movimiento, como si tuvieran que saciar sus versos una necesidad de movimiento a priori simple pero que, en conjunto muestra la complejidad del desarrollo humano. Sigue leyendo

Piezas sobre Aníbal Núñez

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Aníbal Núñez

“Igual sucede a nubes y babdadas; análoga
suerte le corresponde a los atardeceres”

Aún hubo tiempo de más: como si estuviera programado, a una parada de metro caminada, acudimos a una librería muy transitada y famosa por sus ediciones de poesía en Moncloa. Luego allí constaté que las dúvidas, como las saudades, se han arraigado fuertemente en mis entrañas expurgando lejos de ellas cualquier aroma a indiferencia. Dudas que en éste caso tenían que ver entre descubrir, libro físico en mano, a Juan Carlos Mestre (1957 – act) o a Aníbal Núñez (1944 – 1987), siendo éste el elegido. Sigue leyendo

Blandiana (por dos)

esdma erdlsDescubrí a Otilia tarde, como pasa con algunos poetas: a la vez que uno madura, lee y se hace mayor, llegan a sus manos nuevas lecturas que asume uno con más facilidad. Blandiana, que sufrió el silencio de la dictadura en Rumanía, asume con sinceridad el destino trágico de la existencia; una existencia que, cual trilero, amaga y enseña el simbolismo que habita en cada momento. Ella misma sabe el valor de la libertad -su primer libro publicado en su país data de 1990- trase ser vetada durante décadas por el régimen comunista. En El sol del más allá (2000) y El refugio de los sentidos (2004), traducidos y editados por Pre-Textos en un mismo volumen el año pasado, Blandiana afronta con pesimismo la crisis moral de su país: cómo los principios éticos de la revolución que derrocó a Ceausescu y todos los ideales en pro de justicia y legalidad poco a poco fueron difuminados, anteponiendo las codicias personales que las del estado (de Poema: “Las apariencieas se han podrido / Y se hanab escurrido como espuma sucia / Del rostro de la esencia”). Blandiana, quizá por la suerte de haber nacido en Transilvania, versa en los libros sobre aquellos que viven en silencio; cuestionando el reconocimiento dentro del espacio público, consciente del fruto de la escritura le ha llevado a tal imagen (Desde el principio: ” […]durante decenios / Todo lo que he sido / Se haya concentrado, haya mermado / En las semilla de unas letras cualesquiera”) y defendiendo la igualdad de todos (niños y animales) ante la dureza de la existencia (Plaza Buzesti: […] entre montañas de escombro / Y de basura […] El universo condensado / En ese mendrugo / En el que aún se ven las marcas / De los dientes del ángel”)

En El sol de más allá, Blandiana avisa sobre el desgaste de un mundo, de un universo que desaparecerá sin valores, sin un significado que defender y la coherencia simplemente no existe ante una confusión de motivaciones corruptas (Ceniza: “El tiempo del que estoy hecha / Se agota en segundos, horas y días”) Mientras, en El reflujo de los sentidos se extiende la agonía y pesadumbre, utilizando localizaciones ambiguas, en principio, para enterrar cualquier tipo de esperanza (Playa: “Espuma tirada en la orilla como esperma / Desde la barriga en putrefacción, / Del océano / Y las plumas perdidas de pájaros viejos […]), dando a entender al mar como un animal que escuda en su interior las motivaciones de la vida y la batalla en la transformación de la naturaleza.

Como dice Viorica Patea en el colofón de la introducción del volumen, “la poética de Blandiana descansa sobre el sentimiento trágico de la existencia”. Una existencia que nos pone a todos en jaque ante cualquier situación de indefensión que somos proclives a padecer; siendo cualquier otro elemento un oasis de imagen que emborrona la realidad ofreciendo una pizca de esperanza.

  • Postdata 1era: Otilia es su verdadero nombre. Ana Blandiana es su pseudónimo.
  • Postdata 2nda: El título de la entrada es una licencia inocente ante el título de Mi patria A4, también publicado por Pre-Textos en 2014.

El ciclista

el-ciclistaEmpieza una carrera en el norte de Francia. Con lluvia y quizá con adoquines en la grupa de la carretera; también quizá con puertos en su recorrido (descubridlo en su lectura). Durante el transcurso del ficticio Tour del Mount Aigoual se va desgranando la realidad de una prueba ciclista, los rivales y el paisanaje que se proyecta a vista de los tubulares todo a golpe de sufrimiento y agonía.

Seguramente el ciclismo es uno de los deportes más sufridos y heroicos que puedan existir. El ciclista, de Tim Krabbé es una novela, un relato que dentro del ambiente y del terreno que conquistan al lector -sobre todo si éste es aficionado al sufrimiento sobre dos ruedas- a lo largo de la prueba ciclista y con píldoras, anécdotas, que complementan la trama y la lectura; una lectura que nos ofrece una imagen icónica y ahora, irreal, de lo que podría haber sido cualquier deporte -sea cual sea- si no hubiéramos caído en la iconización de las personas y la mercantilización de la práctica que ha viciado la filosofía del deporte. Éste libro, además de obra narrativa es libro de culto en Holanda, todo un best-seller. Condición que no está reñida con la fluidez del relato o la facilidad para hilvanar el relato personal con la ficción novelada.

El ciclista, además, es un homenaje a todos aquellos ciclistas de fin de semana,que buscan en la ruta dominical y la prueba esporádica amateur una vía de escape a la rutina del día de diario y que en realidad son los protagonistas de carreras y libros como éste.