Volver al camino

saramago

“No es verdad. El viaje no acaba nunca. Sólo los viajeros acaban. E incluso éstos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en relatos. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: ”No hay nada más que ver”, sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio de noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba. Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino.”

Viaje a Portugal
José Saramago

No son las mejores novelas… (ed. 2017)

[Título completo: No son las mejores novelas para muchos, pero sí lo son para unos pocos o eso quiero suponer (ed. 2017)]

tren-nocturno-a-lisboa-portada-libroÉpoca de balances, segunda parte. Aunque la prosa no fue tan recurrente en las lecturas del año que acaba, algo sí que he consumido. Como pasó con el anterior recogido de lecturas poéticas no todas han tenido sus comentarios aquí. pero no es obstáculo para hablar de libros como Número Cero (Penguin Random House, 2015) de Umberto Eco y su sátira sobre el periodismo, las pajas mentales que sacuden con carroña tan sufrida profesión o sus venenos. Cuando apretó el calor tocó una doble ración de diario: por un lado escribir el cuaderno de viaje de Portugal y a la vez, mal leer los Diarios: 1956 – 1985 (Penguin Random House, 2015) de Jaime Gil de Biedma e inmiscuirse en las inquietudes, contradicciones y animadversiones de una de las mentes más lúcidas de la poesía del estado. En Portugal, justo después, resacoso de pão com chouriço y Sagres Sigue leyendo

Ensayo sobre la lucidez

978607314199Durante una jornada electoral en una ciudad que no se identifica en ningún momento de la novela la mayoría de los ciudadanos con derecho a voto vota en blanco. El gobierno observa con preocupación el suceso, escudándose en lo excepcional de la situación debido al mal tiempo del día de votación y decreta repetir las elecciones justo una semana después, aumentando en consecuencia el voto en blanco. Ante la sorpresa, el gobierno inicia investigaciones secretas y decisiones autoritarias y de dudosa legalidad, tratando de unir el mal de la ceguera blanca -leer Ensayo sobre la ceguera, también del autor- que padeció la misma ciudad años atrás.

Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago es una reflexión sobre el poder, sus aparatos y las posturas de los gobernantes ante el estallido de un movimiento revolucionario pacífico protagonizado por un pueblo decaído y menguante durante el teórico ejercicio práctico de elección de la democracia. Cómo el gobierno es incapaz de hacer autocrítica y solo hace instropección de cara a escarmentar a los trabajadores a partir de una catarata de decisiones mediadas entre la crueldad y la extravagancia.

La novela, comparada con la opinión de otros conocidos que la han leído ha provocado diversas controversias: desde la monotoneidad hasta la manipulación. Pese a la densidad formal de Saramago -que necesita un intervalo de tiempo de aprendizaje, aclimatación- el estilo es directo y detallado en el sentido de que todas las vueltas al mensaje y añadidos provocan el enriquecimiento de una obra que, compartida con otros, invita al diálogo y la reflexión y no tanto a la impulsividad que impera en secciones de la novela.

Viagra, vejez, Alzehimer

saramago

“Actualmente los laboratorios invierten más en mejorar y producir viagra y en desarrollar mejores prótesis mamarias que en medicamentos para el Alzheimer. Esto provocará -en el curso de unos años- que más gente de la tercera edad tendrá mejores erecciones y senos más prominentes, pero no recordarán para que los tienen.”

José Saramago