Inmensa alegría Liliputiense

14054255_1220650161286810_8930891347597159253_n_300x300[tenía otra entrada preparada para hoy, pero siempre hay que dar prioridad a las buenas noticias…]

El reconocimiento que tarda en llegar o nunca llega es de los tuyos: aquellos que tienen que ser la vanguardia del ánimo y el afecto cuando vienen mal dadas, pueden llegar a convertirse en todo lo contrario, es así. No hay fórmula para entender el recelo existente en valorar lo propio como algo de valor y venderse a lo ajeno como lo único potencialmente exitoso. En Extremadura han tardado en darse de bruces con la realidad, pero todavía me temo que algunos seguirán poniendo en duda la labor de Ediciones Liliputienses. Son los mismos que han ninguneado, y más últimamente, Centrifugados o las actividades de las Aulas de Poesía por poner dos ejemplos. Una región que se jacta de ser la cuna castellana de América -siendo generoso y muy descafeinado en la crítica- tiene como una de sus editoriales de bandera la única que tiende puentes casi de manera 25821048787_e3a272575e_bexclusiva en su catálogo, con aquella tierra en la que muchos fueron a hacer suerte y les dio todo. Desde hace años se está trayendo lo verdaderamente importante, la cultura de aquella tierra hermana hacia una esquilmada región más pendiente como digo, de lo ajeno que de lo propio en no pocas ocasiones.

Las cosas pueden cambiar. El Premio al Fomento de la Lectura en Extremadura de este año, quizá por los cambios realizados para mejorar, ha sido un acierto y no creo que haya nadie con dos dedos de frente que ponga en duda el galardón. Aunque de Extremadura, hogar también de un molesta minoría de envidiosos y caraduras, uno espera cualquier cosa. Ojalá, a partir de hoy espero de aquellos reconocimiento y afecto hacia Chema Cumbreño y compañía. Se merecen todo lo bueno.

Posdata: podéis consultar y adquirir el catálogo liliputiense aquí.

Odia las perífrasis de obligación

LSB

A menudo, cada vez más a menudo, me da por
ensayar listas de personas con las que he tenido que
ver alguna vez.
Con unas cuantas ojalá no hubiese tenido que
ver en la vida.
Con otras ojalá hubiese tenido que ver mucho
más.
Incluso en esas listas hay zonas de frontera con
nombre que, según el día, están en un lado o en el
opuesto.
Como cromos pegados en la casilla equivocada.

[fragmento de Hablar Solo (Calambur, 2018) último libro -del género raro que te cagas- del poeta y editor José María Cumbreño (1972 – act) La foto es preciosa, mágica y no ha sido puesta al azar)]

Tres dudas de “Diccionario de dudas”

dudas

LOCUS AMOENUS
En ningún lugar los enamorados sonríen tanto como en
los folletos de las agencias de viajes.

PRESENTIMIENTO
Al sentirlo llorar, aquella embarazada supo de pronto que
daría a luz a un sucida.

LO QUE TÚ MIRAS
Me gusta mirarte cuando no sabes que te estoy mirando.
Entonces, para verte, miro lo que tú miras.

Poemas extraídos de Diccionario de dudas (Calambur, 2009). José María Cumbreño (Cáceres, 1971) es profesor de secundaria y dirige actualmente Ediciones Liliputienses además de coordinar el encuentro de poesía Centrifugados.  Poemas suyos han aparecido en revistas como Turia, El extramundi, Reloj de arena, Müsu, Diversos o Espacio/espaço escrito. Ha publicado los poemarios Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), Árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio de poesía Ciudad de Badajoz) y Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008) y Contar (Papeles mínimos, 2016) entre otros.