Memoria de la catástrofe

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Cottbus, 20/4/1990

Hoy hace cuarenta y cinco años que estuve en este lugar, con diecisiete. Volví a ver, si no el lugar exacto, sí la mina de carbón surgida entretanto cerca de Senftenberg junto a la que fui herido el día del último cumpleaños de Hitler. El pueblo en el que estuve bajo arresto con un cabo mayor en un sótano por alejarme de la tropa (Orden Schörner*), y que yo recordaba como Peterlein, se llamaba Petershain y está entre Cottbus y Senftenberg. El azar de mi supervivencia quedó probado aquí en pocos días en distintos lugares.

Hoy vuelvo a Berlín en un ferrocarril que aún ostenta el nombre de Reichsbahn.

  • Nota del traductor: Ferdinand Schörner, conocido por Schörner el sanguinario, fue el último jefe del Grupo de Ejércitos del Centro en la Segunda Guerra Mundial. Se hizo tristemente famoso por su política de aterrorizar a sus propias tropas con toda clase castigos arbitrarios.

De Alemania a Alemania. Diario, 1990
Günter Grass

Postcomunismo

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Probablemente, ahora que se ha visto privado de su imagen del enemigo, el capitalismo se ideologizará y en consecuencia, se autodestruirá. En Portugal se pone de manifiesto, de manera imposible de pasar por alto, qué fuerza destructora emana de la Unión Europea, es decir, de su central de Bruselas. Se gastan sumas ingentes en construcción de carreteras. Lo llaman fondos estructurales, pero cortan estructuras ya existentes, destruyen la agricultura -ya marginal- hacen retroceder aún más al país y a su gente al medirlos por las normas instauradas por el Parlamento Europeo. Presentan esa inútil explosión constructora como florecimiento económico, desplazan los productos portugueses del mercado en favor de los españoles y alemanes y podrían enseñar a la lejana Polonia lo que florecerá en ella en cuanto la Unión Europea se apodere de su debilidad.

De Alemania a Alemania. Diario, 1990 (Günter Grass)