Postcomunismo

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Probablemente, ahora que se ha visto privado de su imagen del enemigo, el capitalismo se ideologizará y en consecuencia, se autodestruirá. En Portugal se pone de manifiesto, de manera imposible de pasar por alto, qué fuerza destructora emana de la Unión Europea, es decir, de su central de Bruselas. Se gastan sumas ingentes en construcción de carreteras. Lo llaman fondos estructurales, pero cortan estructuras ya existentes, destruyen la agricultura -ya marginal- hacen retroceder aún más al país y a su gente al medirlos por las normas instauradas por el Parlamento Europeo. Presentan esa inútil explosión constructora como florecimiento económico, desplazan los productos portugueses del mercado en favor de los españoles y alemanes y podrían enseñar a la lejana Polonia lo que florecerá en ella en cuanto la Unión Europea se apodere de su debilidad.

De Alemania a Alemania. Diario, 1990 (Günter Grass)