Ellas. El inicio.

V

Mujer (f.) -> lo contrario de un hombre. Sexo opuesto -o no-. Paraíso de dudas, certezas y vanidades  capaz de llevar a cualquier ser humano de camino a la más dulce de las perdiciones.

1

“Yo no mido la belleza de una mujer por su complexión, edad o ropas: sino por cuantos suspiros me roba” (Anónimo)

Una luz rehuye el espejo: destellos verdosos cayendo por la pila, perdiéndose sinuoso por la cerámica en un siseo constante hacia la perdición; mapa breve de su cadera.

2

“Que sepulten la utopía. Dame clases de poesía con tu cuerpo esta noche” (Luis Eduardo Aute)

Salió del mar y enredó al sol y a la arena de playa en su cabello. Caminaba por las calles acariciando las aceras. Caminaba tímida porque sabe que lo bello nunca busca llamar la atención.

 

Vermut

vermut

III

Bostezó y sentóse en la terraza esperando al camarero para hacer la comanda: pidió al camarero un vermut negro, seco como el aire del mediodía, al que acompañó primero unas olivas y luego unas patatas de churrería. Al traer el aperitivo, sorbió ligeramente su bebida y cerró los ojos para posteriormente volver a abrirlos vivamente a los pocos segundos.  Olía la plaza a marisco, a arroz con cosas y a puntitas de calamar. Los adoquines respiraban alegría tras las pisadas de las parejas y los zancones de los niños, robando patatas y acabando culines de bebidas en las terrazas contiguas. Paladeaba el tempo de sus momentos sumergiéndose en la distracción de aquella que no tiene nada más que saborear la soledad en silencio, no fuera a ser que moleste.

Se prepara

ger

II

Agua caliente – jabón neutro. Agua caliente – exfoliante. Agua fría y va secando mejillas, frente, labios. No olvida ponerse el vestido de color marfil con flores encajadas cual mosaico a juego con una sonrisa. Camina pellizcando el sueño con los dedos de los pies hacia la terraza para cuidar orquídeas, geranios y claveles con la delicadeza del equilibrista que vive en la cuerda floja a diario, con un pie en el vacío y otro en el áspero día a día.

Se despierta

bda

I

Y se levanta. Tiene ganas de beber zumo de melocotón y de comer creps, muffins, tostadas y bocadillo de fuet. Cuando se estira nota que el pecho izquierdo pesa más. Porque está enamorada. Siempre es así: el costado izquierdo siempre pesa más porque ahí está donde se quiere.

Ella se despierta; tiene ganas de todo. De reír, respirar y abrazar en ligeras dosis. Ella quiere averiguar las virtudes y capacidades del amor, de su boca, manos, dedos y poros de su piel más allá del límite del decoro.

Ella.

ik

  • Canción: Jeremy Messersmith – Ghost

Elegí la libertad como compañera de viaje y comprendí que ella no sabe nada de amor, de ternura y sí mucho de soledad y de sinceridad. Rápidamente te conoce estableciendo una relación de amor – odio con efectos inmediatos; a veces se alía con la prudencia y otras veces prefiere ser amante del riesgo. La libertad es aquella amiga que directamente te dice las cosas de frente en tu cara, aunque no las quieras oír: te las suelta bajito, en tu cabeza, a cualquier hora. Ella reflexiona y cribea según tus gustos y no deja de ser la mas inesperada de las visitas.

A veces es coaccionada por terceras voces que la silencian, la callan. Ella está ahí aunque no la oigas. Un día estalla y te amenaza. Te enseña las cadenas a las que tú mismo te has echado llave. Al principio hay interrogantes pero siempre explica con claridad su criterio, enseñando pros y contras de cada cosa. Y al final, como sabia que es ella, deja en tus manos las decisiones. Y sean acertadas o no, siempre te hará  ver que en parte hiciste lo correcto.