Para acabar con Eddy Bellegueule

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No es una novela; es una confesión. El punto y final de una vida que da lugar a otra. Será interesante leer otras obras de Édouard Louis más allá de Para acabar con Eddy Bellegueule: un ejercicio de introspección a la Francia norteña degradada, tan seducida por la ultraderecha (destaco Per què el meu pare vota Le Penaquí) como arraigada en sus provincianismos. A tenor de lo que cuenta Louis. Porque al leer el libro uno entiende muchas cosas de la Francia actual, más allá del qué vota la gente está el por qué. Los por qués son claros, concisos además de ser unas memorias de la infancia de Bellegueule y el proceso de aceptación sexual al que se sumió con sus etapas -negación, frustración, etc.- hay un compendio de descripciones de las miserias de aquel que vive de forma lúgubre y está influenciado por su herencia y su entorno.

Para acabar con Eddy Bellegueule_135X220La novela -ubicada en Hallencourt- podría remitirnos a cualquier obra que hablara de las penurias de la clase trabajadora, pero permite ir más allá: veo en ella una crítica feroz al sistema establecido y cómo acomoda a la población; actitud comprensible si la meta del día a día es sobrevivir, sea llevando un plato de patatas fritas a la mesa, sea evitandouna paliza o un golpe sin traicionar lo intrínseco de uno mismo. O la falsa confianza de salir definitivamente del entorno y creer ciegamente que todo ha acabado…

 

Porque queramos o no ahora hay dos clases de personas: los que sobreviven y los que viven. Los segundos viven en una equidistancia y en el ambigüismo que ofrece el poder adquisitivo. Los primeros en la rutina de un día más en la trinchera. Y el hecho de que uno aguante en la trinchera conlleva que a cada mínima diferencia entre dos personas surja el clasismo o la reivindicación de una posición social inexistente promovida por el sistema. La pobreza de cualquier tipo trae más pobreza y suma una carga más grande que superar, acomoda a la gente en un victimismo real que bloquea cualquier evolución o posibilidad de apertura y ataca al diferente desconfiando del cambio.

Édouard Louis vivió en un búnker y salió de él con muchas cosas que decir. Realidad o ficción su relato es el ejemplo de la precarización de la sexualidad hoy en día. En un ambiente límite, sí; pero que existe y hay que afrontarlo.