Humildad

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Humildad (nom c.f)

1. En literatura, carencia agudizada con el innato repunte del ego. Déficit generalizado en un porcentaje de poetas, movimientos y quizá editores que creen ser más que una hoja de publicidad o un brindis al sol.

2. Veneno de los divos.

Sinónimos: cofosis, victimismo.

 

Una poética

escola-de-lletres-groc“Escribir poesía es como hacer el amor: nunca se sabrá si la propia alegría es compartida” decía Cesare Pavese.  O “Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro” comentó en tiempos Octavio Paz. Y al final, como todo “Los poetas inmaduros imitan; los poetas maduros roban; los malos estropean lo que roban, los buenos lo convierten en algo mejor” sentenció T.S. Eliot…y sin decir mentira alguna, posiblemente se quedó corto. Avivado después de ellos y en una práctica no obligatoria y con alguna mirada sobre mis dedos, dejé lo siguiente.

Poesía (Nombre/Sustantivo común femenino singular (plural en -s) -> I: acción de manipular una realidad. II: soterrar cuerpos, sentimientos y experiencias en verso. III: proceso silencioso previo al nacimiento de una amapola. IV: poner nombre a todos mis abrazos. V: a veces, hablar con Ángel.

  • Sinónimos: silencio, caricia, dolor.
  • Antónimos: estabilidad.


Postdata: última clase con G. Y aunque no ha sido la última de verdad he acabado con un vacío helado que no sé con que poesía llenar. Retomo, pues, los diarios de Gil de Biedma.

Dialogar

  • Dialogar (v.): hablar [una persona] con otras sobre algo alternando los turnos de palabra. Discutir sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución.

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Desconozco si en La Alcarria, en el Valle del Jerte o en Los Monegros los lunes llega la remesa de pescado fresco o en cambio se ha de comerciar con las viandas del mar que sobraron del sábado anterior, pero lo cierto es que en Mi Ciudad la mayoría de las pescaderías cierran los lunes al no haber en la lonja actividad por motivos que yo supongo pero no me atrevo a decir en alto no vaya a ser qué. Siempre pasa pues que los martes antes de volver a casa y después de salir del trabajo, es decir, creo un paréntesis en mi jornada, paseo por el mercado central financiado por el señor R. a cambio de algunas prevendas y concesiones. A nadie engaño sobre mi fijación en los mercados municipales, esas plazas de abastos antiguas donde ahora se despacha a la vez historia que otra cosa. Bien, decía que los martes acudo al mercado y si los astros alinean bajo el Trópico de Cáncer pruebo de comprar pescado en Peixateries H con la intención de llevarme alguna sepia, un cuarto de kilo de salmonetes, medio kilo de sardinas o bien un par de rodajas de merluza para cenar a la plancha aunque siempre acaba repasado por un rebozado crujiente de cerveza y harina, una receta propia que no os daré el gusto de saber.  Sigue leyendo

Estibar

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Estibadores en Le Havré (Francia)

  • Estibar (v.): distribuir de forma adecuada la carga de una embarcación. Cargar y descargar mercancías en un puerto.

Como sea habrá cosas que algún editor incluirá en los libros de texto, en las grandes enciclopedias digitales ya, en su mayoría, donde ilustrarán la historia de estos días de octubre. La próxima generación de estudiantes de secundaria obligatoria y bachiller sufrirán el martirio de estudiar todos los prismas de un movimiento social como un reparto de cargas en una embarcación de camino a Ítaca según unos, piensan otros dirigidos al Nuevo Mundo. Yo no sé a donde. Sé que ha sorprendido a propios y extraños por su efectividad, talante y saber hacer en cada situación cada uno de las acciones que han convertido la travesía en una epopeya sin de momento encallar en un arrecife: con la carencia insoldable de un guión marcado y con visos de improvisación pero también con una autogestión encarrilada a partir de la pluralidad, los bachilleres nueva ola tendrán que entender cómo se prepararon de manera espontánea comités de defensa del referéndum y se gestionaron sus funciones en forma de asambleas de libre participación a partir de una tripulación rebosante de republicanos, federalistas, votantes del no con sentido de estado, comunistas, socialistas con el carnet roído de disgustos e incluso anarquistas que no creen en los gobiernos pero sí en los derechos de las personas ni en Federica Montseny. Me comentaba el lunes un compañero de cierta formación anarcosindicalista que ellos como movimiento en contra de los políticos salieron a defender el referéndum no por convicciones firmes a favor de la independencia o en contra de ésta, sino por defensa de los derechos y la libertad individual y colectiva, teoría resumida en que cada grupo, comuna o como quieran referirse tiene derecho a decidir su futuro y ellos tienen la obligación moral de defender urnas, que simbólicas o no, son el reflejo de una democracia de la que toman partido pese a las radicales distancias. Luego el movimiento civil alrededor del uno de octubre es imposible de entender si no se habla de la memoria de algunos agentes sociales y su ejercicio de memoria o deuda social, como un deber moral recordando con su coraje y simbolismo al servicio de quién están, más allá de las simpatías que uno pueda tener o no en ellos. Bomberos y estibadores siempre están en la picota, al lado del pueblo a riesgo de estar muchos en las antípodas ideológicas, sirviéndose y recordando a golpe de palo de qué lado están y ello no significa como bien comenté más arriba el hecho de estar a favor en contra de un estado independiente sino a deuda de la dignidad de un pueblo y la defensa, valga la redundancia, de sus derechos y libertades.

Aquellos estudiantes que ahora codean y distraen educaciones infantil y primaria, sea cual sea el futuro que nos espere al pueblo catalán serán testigos de muchos de sus héroes, idealizados por la distancia entre realidad y el ocio, sobre cómo han sido queridos, estimados, tenidos en cuenta y reconocidos ante la defensa de lo adquirido durante más de cien años de lucha. Y ese poso, más que de café, les va a dar a posteriori una lección: un pueblo que ama, respeta, adora y cuida a los referentes civiles de los niños nunca le irán mal las cosas.

Estanco

estanco

1. Espacio apto para el comercio legal e impositivo de ludopatías y vicios de diversa graduación y otros placebos masticables que parecen estar colocados para rebajar la influencia perjudicial en el organismo de otros productos 2. Germen de mil y un enfrentamientos y disputas a partir de la suerte y el azar.

Acordeón

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Tocar el vientre o las costillas de otra persona es acariciar un acordeón; porque al apretar ligeramente sus teclas y pistones sale de sus entrañas, de su fuelle, el más alegre, melancólico y desenfrenado borbotón de melodías que podamos imaginar.