Carne de leviatán, de Chus Pato

51po+F8qRXLQue Chus Pato (Ourense 1955) ha sido uno de mis descubrimientos del año, es sorprendente. Y que haya conocido su poesía en la periferia es más sorprendente todavía. Poetas extraordinarias en lugares extraordinarios es una bella casualidad que ya me gustaría que se repitiera pronto…

Quizá sea Carne de leviatán (Amargord, 2016) un poemario que me ha descolocado especialmente. Acostumbrado a un uso coloquial y más llano de la palabra, sumergirse en la poesía de pato es revolcar los principios del lenguaje, acercarlo a aquella literatura atlántica desconocida, mostrada por editoriales que traen de américa nuevas ideas que rompen la idea preconcebida que tenemos de poesía. Chus Pato junto con Ángel Cerviño -curiosa e interesante dupla gallega- parece que escriben desde un exterior, fuera/ajenos  a cualquier tipo de dependencias (un logro)

Pato erige el poemario a partir no entiende de límites en el lenguaje y por eso la imaginación difumina cualquier barrera posible. Cualquier espacio es válido para hacer jaque a la sintaxis, al idioma: y dentro de tal agitación surge un espacio para la convergencia, donde la utopía y también los paisajes entran en juego. La ourensanacp estruja el léxico, estira hasta el extremo un mundo raído y cuestiona la palabra rebozándola de utopía en el abismo. Asumir la lectura es asumir que uno está pisando una frontera de tiza que puede ser borrada con la punta del pie sin demasiado esfuerzo. Salir con interrogaciones resueltas pero que surjan con nuevas puede -y debe- ser un propósito de la lectura. Para despejarlas no hay más que desoír el murmullo frondoso de los busques y luchar contra el imaginario colectivo para desarrollar cada idea, más allá de las convicciones propias.

No sé si la palabra nos llevará a cumplir muchos sueños, pero Chus Pato abre una puerta que no se puede cerrar sin dudar del camino que la palabra es capaz de vertebrar.

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Foto: con la autora en Centrifugados 2018.

Nunca esclavos de una lengua

cp

[Maurizio Medo] -> Escribes teniendo como lengua oficial el gallego, ¿consideras que este hecho biográfico ha influido en la forma con la que “miras” e “interpretas” el castellano? ¿El estar “preso” en un lenguaje no constituye una restricción o cuando escribimos axiológicamente nos convertimos en extranjeros frente a todos los idiomas?

[Chus Pato] -> No es esta una cuestión entre idiomas, el problema es político, una cuestión de política lingüística y de política en general. Escribir en gallego es para mí una decisión libre, el castellano no representa ningún condicionante para mi escritura, todo lo contrario, es un idioma que puedo hablar y leer, es una riqueza. La cuestión y me repito no es el idioma castellano, es un problema político. Sin duda el estándar lingüístico es una cárcel, la captura de nuestra capacidad de hablar y de escribir y de comunicarnos por parte de las lenguas instrumentales no hace esclavas/os; desde mi punto de vista un poema no lo es si no es capaz de romper esa cadena.

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18 entrevistas (y algunas notas)
alrededor de la poesía contemporánea
Maurizio Medo