Refugio y misterio: poesía

przres

[nueva etapa, nuevo diseño -a ver lo que dura- y nuevos proyectos. No he encontrado mejor inicio para la nueva época que no sean las dos prosas que adjunto a continuación de Ángel Campos Pámpano. Refugio y misterio, poesía. Bienvenidos.]

Concededme siquiera este refugio, este lugar al sol donde escribir sin culpa, libremente, donde cada palabra sea un acto de amor que se hace piedra, flor del sueño, sed de nubes. Siquiera este refugio, esta orilla secreta, donde todo es más fácil.

(de Siquiera este refugio)

 – – – – –

                                                                        El misterio
Es indecible este mundo sumido en el misterio. La emoción o el abismo del que escribe no encuentra palabras capaces de contar fielmente la aventura que se teje en el hondo espesor de la hojarasca. Festiva variedad de la materia en su pujanza. Es otra forma de pureza la de este verde que va creciendo en tus ojos y te devora, la de este olor a resina adherido a tus dedos, la del aroma intenso del espliego, la de la hierba menuda a cada paso, la de la jara abierta…

(de Jola)

 

No entendemos* tu ausencia

lisboa

“tú tenías razón
no nos faltaba nada”

Todavía lo recuerdo. Énfasis en todavía porque mi memoria empieza a despeñarse y atiende como selectiva en exclusiva. Hacía un frío blanco, lechoso, mutando a costra en mis hueso. Quizá palabrear no podré con su ausencia (sustituyo el podré en el título con un entender porque ya poco entendemos de nada) se hace grande y algo exagerado: es reprochable según incluso quién lo mencione -un servidor, por ejemplo. Llevadme a los leones-. Pero hasta que no encontremos un verso que describa mejor tu ausencia nos tendremos que conformar, qué burda mentira, con ese verso Ahora somos un poquito más lectores, menos soberbios y algo escépticos aunque muestren publicaciones sesgadas y las estadísticas lo contrario. Me joden las partidas prematuras.

En Lisboa constaté que todas las tormentas siempre vienen del océano.

Coletilla: Una voz necesaria, en descarga y libre lectura en la web de AEEX (clic aquí)

Recuerdos, premios.

“Escribir es recuperar su ausencia:
esta sabia costumbre de los ríos
de morir en el agua o en el aire.”

La voz seca 15073331_1681167758799442_7189762120070172721_ne indignada entre quince pares de miradas germánicas confundidas. Una de irresponsable, tres de valiente y mucho calor, demasiado calor. Y entonces el vacío en el seco y candente auditorio. Un trago de agua Los Riscos, quizá dos; la verdad es que el recital, lectura u homenaje se hizo largo para todos. Pero había orgullo en antiguos compañeros, políticos, amigos, familiares… en Rosalía emocionada y con la voz entrecortada. Y en la cara de satisfacción de Rafi por el trabajo bien hecho ante superiores y diputados: todo hay que decirlo.

Críticas y cuchicheos; las personas no dejamos nunca descansar en paz a los difuntos. Mordíame la lengua y la aliviaba con agua tibia -del calor-. Y claro, entre cabreo y gilipollez que uno escuchaba y maldecía en silencio llegóme el turno pero no me acuerdo de más que de los sudores, la camisa oscura que llevaba puesta, los nervios y la mirada cariñosa de Rosalía al acabar. Y todo aquello que concierne a la responsabilidad de un recuerdo prefiero guardarmelo para mi, en la intimidad de la nostalgia.

Hoy viernes cinco de mayo, a las 20:00 horas se entregará el Premio Hispano Portugués de poesía joven Ángel Campos Pámpano (fallo del jurado)en la Casa de Cultura de San Vicente de Alcántara (Cáceres). Aquí el recuerdo que alumnos y profesores del IES Zurbarán le dedicamos la primavera del 2009.

La vida de otro modo

Hace días ya escribí sobre Ángel Campos ,para hoy tenía también algo preparado. Por desgracia he tenido que editar la entrada y Ángel tendrá que compartir espacio con un compañero.

Los dos protagonistas destacaban por su generosidad. Por lo tanto mucha molestia no creo que cause la partición.

* * * * *

Ángel

1227740402_850215_0000000000_sumario_normal

“mientras pueda pensarte
no habrá olvido”

Otro año más sin Ángel Campos. El profesor, el poeta, el traductor: el agitador cultural; una coctelera andante de ideas y proyectos. Recuerdo la voz de Lolo Merino, a eso de las siete de la mañana anunciando su fallecimiento por la radio, el estar todavía dormido y abrir los ojos de golpe y notar el frío y una sensación de vacío bastante aguda en mi interior. El peso de su ausencia ese día se notó en las miradas entre compañeros -por suerte, no tuvimos clase- y en las lágrimas de Rosa y Rosalía. Recuerdo perfectamente el sentimiento de derrota, el por qué nuestro profesor. No digo ya el siempre se llevan a los mejores tan manido… fue un golpe duro. Llevaba poco tiempo con nosotros; marchó y su ausencia es irreparable. Que no nos vengan con el sanbenito de el tiempo cura las heridas porque cada año, cada veinticinco del mes once esa herida se abre y supura un poquito. Porque la vida, esta vida es cruel y no entiende de pausas. A Ángel se le necesitaba pisando la tierra, componiendo, oliendo el campo o contando espumas del Atlántico. O qué sé yo. Hoy apetece comer una bifana, beber vinho verde y ponerme hasta las cejas de pudim molotov. Hoy apetece un abrazo de Paula: una cena con ella en casa o en una terraza del bocatín. Hoy apetece viajar a Portugal. Hoy apetecen mil y una cosas que recuerden la figura y el verso. Hoy nuestra memoria llora y la herida supura sin cura.

* * * * *

Marcos

ana

“Si una estrella olvidando su distancia se mece
en los agraces labios de un muchacho,
denunciadla a los astros.”

Y joder, la alegría de la lucha. La memoria. El preso que talló la libertad en las rejas oxidadas: la partida de Marcos es un aviso a la responsabilidad que tenemos todos no sólo de cuidar su riqueza poética, sino también la herencia política: hay que hablar a los niños, explicar quién era ese señor. Por qué estuvo veintitrés años en la cárcel -Porlier, Ocaña, Burgos- y trabajar para que imaginen entrar chiquillo y salir adulto, más curtido que la piel del carnero. Que nuestros críos sepan qué sucedió en la Península para llegar al extremo de la carencia de libertad. Tenemos que leerles sus poemas y contar su vida: y no hoy, sino pasado, y el otro. Hay que construir el legado de su palabra con el mismo respeto con el que él erigió su vida libre y generosa.

  • Postdata: hoy se me han juntado los demonios. No es el mejor día del año, pero seguiremos adelante aunque lágrimas y mal trago cueste.

Una clase con Ángel

lcb_angelpampano

TENGO frío junto a los manantiales. He subido hasta cansar mi corazón.

Hay yerba negra en las laderas y azucenas cárdenas entre sombras, pero, ¿qué hago yo delante del abismo?

Bajo las águilas silenciosas, la inmensidad carece de significado.

– – – – –

TIENDO mi cuerpo sobre las maderas agrietadas por las lágrimas, huelo la linaza y la sombra.

Ah la morfina en mi corazón: duermo con los ojos abiertos en territorio blanco abandonado por las palabras.

No tocaba leer a Gamoneda –arràn de que que la poesía casi nunca se lee de forma obligatoria en Bachillerato-. De hecho estábamos por el Siglo de Oro, siguiendo sus apuntes: desterró la idea del libro de texto y elaboró él -siempre pensaré que la inefable Rafaela no tuvo nada que ver- unos apuntes esquematizados, con cuadros sinópticos y resúmenes para aprender de la mejor manera Lengua Castellana y Literatura. He de decir que los apuntes de Ángel iban cotizados: al año siguiente un sempiterno repetidor -ojo al parche, ojo quien os habla- me los pidió para mirar de aprobar en septiembre. Me cerré en banda. No trafico con apuntes y menos para mirar de aprobar, como si septiembre fuera una tómbola.

Decía que no tocaba leer a Gamoneda. Ángel, escribió SILENCIO en la pizarra. Acto seguido cogió un libro y recitó el primero de los poemas. Luego dos, tres, cuatro o cinco más. Nos pasó algunas copias, reflexionamos. Estuvimos toda la clase manteniendo un silencio suave, sostenido, agitando por alguna mosca de aquellas de octubre que todavía volotean rezagadas entre pupitre y silla. Sentado como estaba en su sillón, bajo su bigote marcaba una ligera sonrisa entre satisfacción e ilusión. Se permitía aquellas licencias porque podía. Sabía la manera de atraer la atención, de ganarse el silencio. El silencio y la atención son muy importantes. Uno se da cuenta de su fragilidad poco a poco: algunos profesores lo ganan con el miedo, otros con el humor. Contad con menos de la mitad de los dedos de vuestra mano derecha cuántos gracias a aquello que les apasiona. Eres plenamente consciente de su importancia cuando vas al otro lado y te toca descubrir -en mi caso- con niños el mundo que te rodea.

He dejado de trabajar en la Garrotxa. La Garrotxa es una comarca prepirenaica que podría asemejarse en algunos rasgos a su San Vicente de Alcántara natal. El tiempo allí siempre va con algo de adelanto, con aquella sensación del no quedarse quieto . La semana pasada empezó a hacer frío, a estar a bajo cero en el bosque. Los expertos dicen que pronto nevará: cuajarán los copos sobre la yerba y el musgo tierno, cubrirá el blanco el alcance de la mirada. El momento de posar la semilla en la nieve.