Blandiana (por dos)

esdma erdlsDescubrí a Otilia tarde, como pasa con algunos poetas: a la vez que uno madura, lee y se hace mayor, llegan a sus manos nuevas lecturas que asume uno con más facilidad. Blandiana, que sufrió el silencio de la dictadura en Rumanía, asume con sinceridad el destino trágico de la existencia; una existencia que, cual trilero, amaga y enseña el simbolismo que habita en cada momento. Ella misma sabe el valor de la libertad -su primer libro publicado en su país data de 1990- trase ser vetada durante décadas por el régimen comunista. En El sol del más allá (2000) y El refugio de los sentidos (2004), traducidos y editados por Pre-Textos en un mismo volumen el año pasado, Blandiana afronta con pesimismo la crisis moral de su país: cómo los principios éticos de la revolución que derrocó a Ceausescu y todos los ideales en pro de justicia y legalidad poco a poco fueron difuminados, anteponiendo las codicias personales que las del estado (de Poema: “Las apariencieas se han podrido / Y se hanab escurrido como espuma sucia / Del rostro de la esencia”). Blandiana, quizá por la suerte de haber nacido en Transilvania, versa en los libros sobre aquellos que viven en silencio; cuestionando el reconocimiento dentro del espacio público, consciente del fruto de la escritura le ha llevado a tal imagen (Desde el principio: ” […]durante decenios / Todo lo que he sido / Se haya concentrado, haya mermado / En las semilla de unas letras cualesquiera”) y defendiendo la igualdad de todos (niños y animales) ante la dureza de la existencia (Plaza Buzesti: […] entre montañas de escombro / Y de basura […] El universo condensado / En ese mendrugo / En el que aún se ven las marcas / De los dientes del ángel”)

En El sol de más allá, Blandiana avisa sobre el desgaste de un mundo, de un universo que desaparecerá sin valores, sin un significado que defender y la coherencia simplemente no existe ante una confusión de motivaciones corruptas (Ceniza: “El tiempo del que estoy hecha / Se agota en segundos, horas y días”) Mientras, en El reflujo de los sentidos se extiende la agonía y pesadumbre, utilizando localizaciones ambiguas, en principio, para enterrar cualquier tipo de esperanza (Playa: “Espuma tirada en la orilla como esperma / Desde la barriga en putrefacción, / Del océano / Y las plumas perdidas de pájaros viejos […]), dando a entender al mar como un animal que escuda en su interior las motivaciones de la vida y la batalla en la transformación de la naturaleza.

Como dice Viorica Patea en el colofón de la introducción del volumen, “la poética de Blandiana descansa sobre el sentimiento trágico de la existencia”. Una existencia que nos pone a todos en jaque ante cualquier situación de indefensión que somos proclives a padecer; siendo cualquier otro elemento un oasis de imagen que emborrona la realidad ofreciendo una pizca de esperanza.

  • Postdata 1era: Otilia es su verdadero nombre. Ana Blandiana es su pseudónimo.
  • Postdata 2nda: El título de la entrada es una licencia inocente ante el título de Mi patria A4, también publicado por Pre-Textos en 2014.