Los espacios del aire

aravena

Es como si el aire buscara su propio espacio peleándose con muros, minerales, nubes y fantasiosas nieblas contaminantes. Como si entre codazos invisibles -el aire no habla, solo silba cuando está enfadado- buscara abrir un hueco cual Karl Malone ganando la posición en la zona, empujando siquiera el añil del cielo hacia una superficie donde pueda fluir con la comodidad imperante cuando trota como brisa.

Conozco a quien entre cálculos, planos, medidas y maquetas… supo venderme una vez la arquitectura como poesía a pinceladas. Aprendí en pocos minutos el sinónimo de poema en la arquitectura: se denomina proyecto. Y es igual o más frágil que un verso de amor.

Foto: Centro de creación Anacleto Angelini, diseñado por Alejandro Aravena, premio Pritzker 2016.