Leonor en Liberoamérica

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[enlace a la entrada, aquí]

De Leonor he aprendido a reconocer el trabajo de la traducción, entre otras cosas mucho más personales que ahora no vienen a cuento. Sumado a la facilidad innata que posee para aprender idiomas y su curiosidad mayúscula; tiene además una sensibilidad que provoca que le permite trabajar con una facilidad con algunos autores algo más enrevesados. Si se lo propone (no lo dudo, porque el potencial lo tiene) será una traductora de primera, más allá de ser una brillante teórica de la literatura comparada…

El tiempo es suyo y los versos, también.

Menú del día

barespagnol-5.jpg

“(…) Sobra decir que nos conocíamos todos de sobra. Y lo mejor y más importante: se comía abundante, sabroso y barato. Menú de la casa. Jamás de los jamases, en los años en que comí allí cinco días a la semana, escuché a nadie demandar la carta. Las especialidades, escritas con tiza en renglones torcidos hacia abajo, se anunciaban en un cartel de pizarra junto a la puerta. Cuando llovía era casi imposible leerlas, pero tampoco es que hiciera falta. De hecho, no las leíamos. Para qué, si nos sabíamos de memoria lo que había de sustento según el día de la semana que fuera, tanto el primer plato como el segundo, a saber: lunes, judías (pintas o blancas, a capricho de la patrona) con chorizo y calamares rebozados; martes, arroz a la cubana y pollo frito; miércoles, lentejas y boquerones; jueves, cocido, plato único; viernes sopa de fideos (del caldo del cocido) y chuleta de palo… Postres también había nada más que tres, igual que los aperitivos: fruta del día (si plátano, plátano; si manzana, manzana; si naranja, naranja), flan casero y arroz con leche con un pequeño susto de canela por encima y un par de colines en el dulce mejunje dando el pego de barquillos.

A mí el arroz con leche, sin colines, me gustaba tanto que lo pedía todos los días, martes incluidos. Arroz con arroz, comidas de tontos, sí, ya lo sé; ¿qué pasa? (…)”

Álbum de sombras
Elías Moro

Tratado sobre el orden insuficiente

32235734_10215710733257911_9183088683887099904_o

[un puente siempre es necesario: para lo bueno y para lo malo. Para abrir una botella de vino y beberlo a sorbos antes de cenar, mientras contamos las luces que van y vienen de cada orilla del río. Las luces, el vino, las olivas; un paréntesis antes de la despedida…]

II
en todo hay una explicación

abrirte la boca
como unas yemas escinden
la fruta carnosa de temporada

nunca entenderé
por qué caerse una parte del juego

hay veces donde tener todo es insuficiente,
incluso el orden que hay cuando marchas.

(Ponte 25 de Abril)

Urruti (un pellizco de ‘Hablar solo’, de José María Cumbreño)

urruti-barcelona

   Urruti en realidad se llamaba Francisco Javier González Urruticoechea. En la tele parecía alguien simpático. Era el portero del Barça. Y yo medio era del Barça. Recuerdo que no iba de estrella. No sé por qué, pero a mí me recordaba a un frutero que tenía la tienda cerca de casa. El frutero de mi barrio acababa de pararle dos penaltis al Steaua de Bucarest. La voz del frutero de mi barrio les daba las gracias a sus compañeros por haberle ayudado a ganar el Trofeo Zamora. Sigue leyendo

Raíz de niño muerto, de Naza Díaz

9788494886652Antes de marchar a Lisboa de vacaciones de navidad recibí Raíz de niño muerto, de Naza Díaz. A lo largo del vuelo y desde hace unos días he ido revisando algunas de las notas que apunté en su día; para refrescar el contenido de la lectura.

La primera sensación que tuve al hojearlo es que hay una intención muy profunda en el libro, pero al igual que puede sacudir fuerte de un inicio, tanta fuerza puede llegar a desbordar. Sorprende la cantidad de citas que hay en todo el poemario, algunas incluso demasiado extensas -a mi gusto, y eso que en el libro hay unos versos míos encabezando un poema-. Realicé dos lecturas: la primera sin leer ninguna y una segunda algo más detallada y leyendo el prólogo, extrayendo como conclusión de que muchos poemas son eclipsados casi al al completo por algunas citas.

Es de agradecer el esfuerzo y el juego de la memoria del autor: los paisanajes, la recreación de una imagen artificial, el deseo; incluso la duda. En la recurrencia del contenido -la infancia, el dolor, recuperar el tiempo perdido; temas manidos en la poesíadescarga y últimamente en boga- hay destellos de lucidez. Estamos ante un libro trabajado, sin duda; pero la complejidad de diferir, de mostrar algo diferente a lo ya leído condiciona mucho la percepción del contenido de los versos.

El estilo del libro es directo, a caballo entre la nueva poesía y una voz más tradicional. Hay guiños a la tercera persona, la primera del singular mantiene un registro contundente a lo largo del poemario.

El estreno de Naza Díaz -si no se tiene en cuenta Nuestra teoría del caos– es un ácido ejercicio de memoria que intenta poner en su lugar las cosas: son piezas móviles que no siempre encajan en el lugar donde están: ante todo lo dicho quizá todavía quede algo de trabajo, picar piedra, para encontrar la raíz. Y una vez allí, cuidarla para que todo germine. Todo llegará.

 

Con miedo

asperg

Pero hoy no se por qué, pero me he despertado con miedo. Y estaba bien tapado a primera hora de la mañana, protegido del frío. Pero el frío ya estaba dentro, agarrado a mi hígado, enlazado al estómago y expulsando su veneno sobre una bañera de jugos gástricos. Estoy convencido que el café ha agudizado la sensación de incomodidad con la que he abierto los ojos: uno, el izquierdo todavía dolorido al borde de su ceja. Otro, el derecho, sigue despierto y vivo en su miopía.

No vivo con miedo, pero hoy tengo respeto abrir la puerta y que el frío pueda cortarme los labios, que lamine la carne como hace una navaja roma con la fruta recién caída.  Pongo en duda mis movimientos, mis acciones: la duda es como una piedra de amolar funcionando.

Fugados

1

[febrero era el mes de (…) y nada volverá a ser como antes. Hay sombra cerca de la Catedral y en la rampa de entrada a la Plaza de Abastos. Supongo que la vergüenza también está incrustada sobre el estómago de algunos de los responsables institucionales que dejaron caer un proyecto tan necesario como fantástico. Que se la envainen en congresos de ciudadanía extremeña hechos a su medida de ego: con un tercio de las ganas quizá sobraba para mantener un evento de referencia internacional en la región. Pero como la cultura no regala votos…] Sigue leyendo