‘Jaraíz’, de Miguel Ángel Curiel

[la niebla contra el valle y quién ganará. Nadie lo sabe: el río humeante que escancia el otoño, el invierno y lo que venga. Decrecer sin nada a cambio, únicamente con la culpa como fragmento de dudoso equilibrio asentándose entre los esquejes…]

2017031818090813524Durante los cuarenta días de pausa forzada, no miento si Jaraíz (Amargord, 2018) me ha acompañado demasiado. Guardando las distancias ha sucedido algo parecido como con Mañana sin falta, de Justo Vila: hay lugares e imágenes que, dentro de la singularidad individual he revivido gracias al saber hacer de los escritores.

No sé a qué juega Miguel Ángel Curiel (Korbach, 1966) cuando se vacía de tal manera en el libro. Quizá hay demasiados vacíos por llenar, fotografías faltas de color pero que están bien así. Quizá sea Jaraíz una31P2LiC2C7L._SY264_BO1,204,203,200_QL40_ consecuencias de afluentes que, tras bailar en los meandros, desembocan en una catarata que sería una poesía esculpida, trabajada y reflexiva. Los versos fluyen en una incertidumbre construida, meditada en una realidad natural, arraigada: creíble. Creíble en un yo solitario que transcurre por un sendero donde algunas palabras -agua, río, quemar…- se repiten en los poemas, dando la vuelta y encontrando en una serie de paseo su existencia, siempre con una sombra de incertidumbre bien cerca.

Estamos ante una poesía de espacios abiertos, que me huele a humedad -tierra, charco, niebla- y recuerda tanto a nombres pasados -Plasencia, Lisboa; dos ejemplos- como refuerza un paisanaje tan inquietante como sorprendentemente natural.

Nota: me consta que, el próximo 6 de noviembre realizará, junto a Carina Valente, una lectura en Madrid. Si tenéis oportunidad ya sabéis.

 

Notas sobre ‘Mañana sin falta’, de Justo Vila (I)

[me acuerdo de un comentario velado que hizo una vez un vendedor de espárragos portugués a una ama de casa en la puerta del Simago, sobre una supuesta montaña de café que había en Campo Maior, únicamente visible en la ciudad desde Torre Simago o el Edificio Banesto y cómo nunca me atreví a desmentirle, tras comprobar la longitud de su trola desde el estudio de mi casa…]

Continuar leyendo “Notas sobre ‘Mañana sin falta’, de Justo Vila (I)”

Notas sobre ‘Insumisas. Poesía crítica contemporánea de mujeres’

so-227c[no son ni las seis de la mañana cuando empiezo estas notas que no sé cuando verán la luz. Mientras apuraba los últimos instantes antes de entrar en el AVE pensaba en los bocadillos previos a cada entrada, en que más adelante se merecerán un espacio de protagonismo en forma de papel. Son la naturaleza del día que provoca aquello que escribo, lo que leeréis a continuación. Pero ahora, viajo]

Una de las únicas verdades absolutas y en un alto porcentaje irrefutables, ha sido el papel de la mujer en la poesía. Si ampliamos el campo, en la vida diaria del estado. Si nos centramos en un punto de vista lírico, siempre han quedado solapadas por personalidades masculinas. Si bien es completamente cierto que la poesía, para lo bueno y lo malo, está viviendo un boom (un auge, para los puristas), gran carga de tal repunte depende de ellas. Durante los últimos tiempos han surgido lecturas, editoriales, festivales… donde se ha brindado una justa oportunidad. Los espacios necesarios y 15392861520808seguros para hacer pública la creación. Posiblemente Insumisas. Poesía crítica contemporánea de mujeres (Baile del Sol, 2019), coordinada por Alberto García-Teresa sea uno de aquellos espacios necesarios que comento. Es una antología con buen empaque que toca todos los palos: no hay ninguna voz prescindible… aunque luego, siempre tras la lectura o a partir del registro previo que tenga el lector, quien saque y considere qué poetas son necesarias (Laura Casielles, Sofía Castañón, Esther Muntañola, Miriam Reyesintocables) y qué descubrimientos aparecen en la lectura. No me muero de vergüenza si menciono aquí a Isla Correyero. Filias personales: me hubiera encantado encontrar aquí a Elena Román y a Chus Pato; especialmente la segunda, una de las voces más fuertes de la poesía gallega que han existido nunca.

Recuerdo que no es una antología al uso, sino una crítica al desconocimiento, al mutismo -institucional, editorial…- que durante mucho tiempo han sufrido nuestras compañeras. Es lícito que tengan sus espacios y sus mecanismos de difusión fuera de cuotas.

‘Obsolescencia programada’, de Víctor Peña Dacosta

descargaHace un par de meses me llegó Obsolescencia programada en modo borrador. Víctor, cercano a la par de colchonero, comentaba que Obsolescencia programada (RIL, 2019) debía suponer un paso adelante, un libro necesario para cerrar etapas. Desde hace un par de semanas estoy con el borrador que me leyó, a tientas, tomando alguna nota. Sacando conclusiones entre Proyectos Educativos Individualizados y ratos de comedor escolar. Junio.

Víctor Peña Dacosta (Plasencia, 1987) puede ser fanfarrón, atento, cariñoso, descuidado… pero también es muy buen poeta. En Diario de un puretas recién casado (Liliputienses, 2016) teníamos una versión gamberra de su poesía, una propuesta cercana pero nada simple: los juegos de doble sentido siguen, se acentúan, pero está claro que hay un paso adelante. Víctor Peña Dacosta no es una promesa, no es un benjamín de la poesía extremeña: es ya un autor de una propuesta tan descarada como crítico-constructiva; tan sincera como punzante. Y dentro de los guiños tecnológicos, sociales y éticos encontramos la militancia política. ¿De qué signo? adivinen. Continuar leyendo “‘Obsolescencia programada’, de Víctor Peña Dacosta”

‘Cóncavo y convexo’, de Carmen Canet y Javier Bozalongo

[como era de esperar, los primeros calores de junio llevan cosidos en la clavícula derecha una ligera capa de literatura, necesaria y poco dada a los excesos -¿y qué es un exceso en la literatura?-. Fin de semana. Aparto los libros de poco menos de cien páginas y permito relajarme. Abro una cerveza…]

ccCon todo, llegué al aforismos de refilón, por culpa del Cónsul Raiano de Sagres (clic aquí) Durante los últimos meses el más pequeño de los grandes géneros literarios goza de buena salud en mi biblioteca: ante la imposibilidad de leer poemarios y demás con fluidez, abracé la novela gráfica y el aforismo. En una semana loca, de levantarse de noche, he podido acabar Cóncavo y Convexo (Esdrújula, 2019), escrito a cuatro manos por Carmen Canet y Javier Bozalongo. Cóncavo y Convexo es un golpeo redundante, contundente de pleno, en una contraposición de ideas, visiones y sensaciones enriquecidas por las percepciones de los dos escritores: estamos ante un duelo donde las piezas van repartidas a pares y el anonimato cobra especial protagonismo -el lector desconoce qué aforismos ha escrito cada autor-. ¿En qué lado estará el lector? Tendrá la respuesta pero nunca sabrá con quién. Continuar leyendo “‘Cóncavo y convexo’, de Carmen Canet y Javier Bozalongo”

‘Portugal’, de Cyril Pedrosa

portugal-blog

[la punzada en el vientre: sentirse vacío en un mundo conocido y sonreír forzosamente cuando el paisanaje me abruma…]

No entran mucho las novelas gráficas por aquí, pero hoy ha llegado su momento. Anteayer, en el AVE de vuelta a Tarragona acabé Portugal (Norma Editorial, 2014) de Cyril Pedrosa. Pienso que leer un álbum es una tarea compleja porque uno supone que tiene que haber un equilibrio entre el guión, el dibujo y la paleta de colores -si la hubiera-. Continuar leyendo “‘Portugal’, de Cyril Pedrosa”