Parabéns (un borrador)

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[se reivindica hoy una nueva cruz sobre la tablilla de barro, otra vuelta solar de más de trescientos cincuenta días. Un nuevo salto al vacío sin despreocuparse…]

un baño en la piscina que no escribe // la gramínea flota y aletea su tallo // como un brazo en equilibrio sobre el agua inerte, negra // es combustible // el verano no la entiende, muchas voces de la casa tampoco // otro año, otra luz // cae, flota, aletea // huye otra vez porque no sabe // sobre la densa superficie // otra vez cae, busca un punto de salida, poner el contador a cero // otra vez.

Balance

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las ardillas subiendo paredes de nivel 9b en la Alameda. Ideas. Entresijos editoriales. Camisetas cómodas para momentos incómodos. Amigos y abrazos que son mayores que el lugar que ocupan en el mundo. Orgullo editorial (gracias). Contactos. Desagradecidas, maleducados y viceversa. Bandalay. Lluvia, pero pudo ser peor. Dietas desbordando el límite de hidratos de carbono y sábanas deshechas. Lecturas interesantes, momentos únicos y otros realmente prescindibles. Decisiones correctas, mejores momentos. Cerveza y torreznos -cuatro, he contenido mis impulsos respecto la edición pasada-. Abrazos. Amigos escuchando algo interesante: miau-miau. Una cerveza con un referente; una copa de vino. Otra cerveza y la sonrisa de la convicción. Leonor -de Lisboa y Madrid- y su anillo: y sus ojos. Escribir un poema y no saber cómo acabar. Reencuentros porque sí. Encargos, regalos y amigos. La agenda repleta de nombres y alguna que otra dirección. Huir fue lo menos importante.

Jugar. Escribir un poema y no saber cómo acabarlo. Así es. Experimentar.

 

‘Cyborg’ (un poema de Luisa Miñana)

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[que yo me dejo influir y hago caso de poca gente, claro. En la elección y la lectura tiene que haber también algo del juego de la intuición, aquella curiosidad que muerde. Simplemente la lectura se hace a solas, sin compartir, sin sonreír. Nada. Solo respirando…]

Cyborg
Algunos cuerpos han sido elaborados para resultar
fáciles de imaginar en acción,
modelo coche de carreras o cadena
de montaje. No me parece mal. Cuerpo
a tiempo completo, inoxidable, abrillantado
por la fricción imperceptible e infinita del aleteo
esclavizado de mis pestañas.
Un cuerpo que ilumina
mi pantalla en la noche y, pulverizado
en lluvia electromagnética,
centellea después bajo mi piel,
como las espículas de los corales
en el mar agitado.

[poema extraído de Este es mi cuerpo (Lastura, 2019), de la poeta aragonesa Luisa Miñana]

En Expoesía 2019

CARTEL Expoesiìa 2019 redesAunque todavía no se ha hecho público el programa, sí que se ha filtrado oficiosamente y de buena gana a muchos interesados, algunos demasiado implicados, para bien, en la participación de la feria/festival.

Pero hay cambios; seguramente el tsunami electoral de esta primavera lo ha trastocado todo un poco. Quizá sea una de las motivaciones hayan propiciado un cambio de protagonistas: nos quedamos sin -de momento- poesía lusa y nos acercamos a los Poetas para un tiempo nuevo. Como en todo encuentro, hay cosas que me gustan y otras que obviamente no. Si cada uno de los asistentes tuviera don de mando seguro que retocaría a su gusto y antojo algunos participantes, a partir de sus filias; aunque más que retocar es no entender del todo el por qué.

Me hace especial ilusión ver que, del ocho al once, no solamente compartiré mesa y caseta con Judith Rico y Chema Cumbreño; sino también con editores como Ferran Fernández o Lidia López Miguel. También procederé reencontrarme con Miguel Ángel Curiel, al que conocí/descubrí, pobre de mí, esta pasada primavera en Tarragona. Me hace especial ilusión conocer a Montserrat Villar, también al resto de lasturianos que nos dejaremos caer por la Alameda de Cervantes. Me chivan que Angel M. Gómez Espada, Elena Román o Julio Hernández pasarán por allí. ¿Habrá tiempo para todos?. Continuar leyendo “En Expoesía 2019”

Dos de María Salgado

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[escribo, sí, pero el qué. Hay calles, polución, pólvora, calor. Calor y humedad por qué. Una botella de agua fría en mi escritorio, a mano, mientras escribo. Escribo sí, pero el qué todavía no lo sé. Escribo y no me paso de la raya, aunque se estreche el papel, la tinta se seque. Hace calor. Calor y humedad. Pero escribo…] Continuar leyendo Dos de María Salgado”

Sospechosos habituales

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[cuando la realidad supera a la ficción aparece la vergüenza ajena. En apenas diez días he topado con mucho tunante y alguna mangurriana. Nada me impide no decirlo…]

A ver cuando me regalas el libro, ¿no?. Quiero tu libro: te doy uno mío -esto es, de alguien que no te conoce de nada- y me das uno tuyo. Uy, pero si la poesía no vende: o me aseguras que vendrá gente al local o si no, nada. La poesía no interesa, así que no vamos a cubrir la presentación. Me encantaría que vinieras a presentar a mi librería, pero no puedo ofrecerte nada eh… y los libros veremos según los que venda, ¿eh?. Continuar leyendo “Sospechosos habituales”

‘Rozadura tropical’ (un poema de Leonor López de Carrión)

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[todavía queda algo de luz. He pensado en crecer, pero las lluvias no son suficientes para fortalecer mis raíces: es necesario el sustrato, el componente mágico que provoca que un simple poto crezca hacia la luz. En nuestra casa siempre habrá potos: se enredan, abrazan aquello que tenga de por medio. En nuestra casa estarán cerca de las estanterías, para que se enreden en sus columnas, en sus baldas; para que protejan del polvo a los libros. Esperarán pacientemente el riego cuando visitemos semanalmente la estantería y no se quejarán demasiado si no reciben la cantidad mínima de agua recomendada por la OMS. Tambien habrá tomateras y sus frutos rojos carnosos, dulzones, como sus mejillas recién salidas del agua clorada de la piscina. Una piel que busca abrigo, un abrazo. Otro abrazo en la casa. Ante las estanterías, influyéndose del mito de la Hiedra y el Roble. Así, la manera de vivir, de arraigar, de no crecer nunca…] Continuar leyendo “‘Rozadura tropical’ (un poema de Leonor López de Carrión)”