Buscando respuestas

images[cuando el bloqueo cava una trinchera quedan dos alternativas: esperar a que se abra una grieta, o esperar buscando respuestas. Así estoy yo…]

“Si un poema es un mensaje destinado al lector, qué curioso: el autor lo elabora con un código que no conoce, el lector lo descifra con un código propio. Algo en común, claro es, una lengua. Pero un poema es má que una manifestación del lenguaje. las palabras en él son más que ellas mismas, más que el resultado de su combinación. En la suma del texto (la del autor o la del lector) siempre faltan sumandos: en ellos están su raí y su vuelo. Por eso quien escribe no sabe, a ciencia cierta, qué escribe. Y quien lee, más allá y por encima de su acuidad crítica, miente cuando explica qué ha leído. Lo esencia del poema se disuelve en la sangre del lector, pasa a ser parte de su vida y de su pensamiento. Leer es comulgar, y lo que se comulga no puede ser restituido.” Sigue leyendo

Novedades Pampanescas

Dos novedades de la Editora Regional de Extremadura que dió a conocer su director, Fran Amaya, ayer de noche; ambas relacionadas directamente con Ángel Campos Pámpano.

La primera, la edición bilingüe en castellano y portugués que ha realizado el raiano Luis Leal del poemario La semilla en la nieve. Para muchos, un libro en busca y captura en su primera edición, agotadísima, publicada hace quince años por Pre-Textos. Un libro conmovedor, una elegía en torno a la figura de la madre del poeta sanvicenteño.

La segunda, creo que algo más conocida entre algunos porque abundan en ella los cómplices, es la publicación de la antología En el vuelo de la memoria, coordinada por el poeta Suso Díaz, donde se rinde homenaje, una década después de su fallecimiento, al que fuera y es todavía el mejor agitador cultural que ha tenido siempre Extremadura. Junto al ramillete de amigos, conocidos, poetas y compañeros… tengo el honor de aparecer con un poema.

Id reservando en vuestra librería de cabecera ambos ejemplares. Os aviso: va a ser de lo mejor que leáis durante el año.

[en la cabecera de la entrada, las portadas definitivas de ambos libros]

Veneno

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[es la semana de los barbudos. Quizá, si tuviera todavía algo de barba el viento frío que se despereza no abriría mis labios. Mi bálsamo no es una crema ni tampoco una pomada…]

en mi vientre nació un bestiario
no apto para corazones de cristal.

decidí ahorrarme durezas,
no suturé ninguna de mis excusas
y en las esquinas sanguinolentas me escondí
para hacer más suave nuestra travesía

quizá todo en mí sea escarcha,
solo el veneno haya empapado mis raíces.

[ined.]

Corrección “lírica” y Álvaro de Campos

“¡Ah, y esa gente ordinaria y sucia que siempre nos
parece la misma,
que emplea la palabrota como palabra usual,
cuyos hijos roban a la puerta de las tiendas de comestibles
y cuyas hijas a los ocho años -¡me parece tan bello y lo
amo tanto!
masturban a hombre de decente aspecto en los rincones
de las escaleras!”

camposvolteado--300x500Introducción: el fragmento pertenece a la Oda Triunfal de Álvaro de Campos (heterónimo de Fernando Pessoa), fusilado tachado antes de salir de la imprenta de un manual escolar.

Notas

  • Cualquier modificación de un texto original supone desvirtuar una obra. ¿Hubiera sido mejor no incluir el fragmento en el libro? ¿Añadir una nota a pié de página? No lo sé, pero tachar los versos -tal como se lee- se ha ofrecido la peor solución a un conflicto bastante vacío de por sí
  • Son versos sensibles, sí; pero quizá se debería reflexionar a partir de ellos: el por qué. Los inicios del siglo XX son tan oscuros todavía… parece que da miedo meter la cabeza y saber qué se puede sacar de claro en ellos.
  • Es algo hipócrita poner el grito en el cielo con este poema y no porque el romance de Fernando Pessoa con Ofélia Queiroz empezó siendo la mujer menor de edad. Si nos ponemos tarugos, pongamos el grito y el asco en todo. Por cierto, las chicas y chicos de diecisiete años a quien iba dirigido el texto seguramente sepan y entiendan más de sexualidad y derechos que muchos de sus profesores. Por no hablar de la habilidad crítica que tienen hoy día los adolescentes…
  • Esta noticia ha tenido más revuelo en España que en Portugal. Allí no se le ha dado ningún vuelo. El simple hecho de que Porto Editora decida investigar lo sucedido me parece interesante. Aquí, mientras tanto escondemos los trapos sucios de una generación dorada en la lírica y los idealizamos. Por no hablar del silencio académico con las otras lenguas del estado. Quizá… ni tanto ni tan poco, ¿no?

Lentas rupturas (un poema de Laura Casielles)

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[barrunto qué puedo hacer hoy: obligaciones laborales. Hay en mí una casa sola que hoy se llena de la poesía de los valles, con su verde frondoso y el toque mágico del carbón que tanto marcó el siglo pasado a más de una generación. El libro de Berta a mano del chaise longe; pero ahora me sumerjo entre la caricia de los manantiales…]

Lentas rupturas
Como la erosión en el cuello de un reloj de arena
que una mano mítica llevara siglos girando sin error ni descanso,

todo ritmo implacable
contiene sin quererlo su vejez:

crisálida de agua
que lleva dentro espuma,

la pauta también abre sendas
para el desgarro.

[Poema de Laura Casielles (1986 – act) extraído de Portal de Poesía (y según enuncian, inédito) ha sido galardonada con el Premio Nacional de Poesía Joven y el Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal. Sí, próximamente me haré con Los idiomas comunes (Hiperión, 2010) o Las señales que hacemos en los mapas (Libros de la herida, 2014)]

Falleció Irene Gruss

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No hagamos trampas al solidario: la Navidad tampoco perdona. Ha falleció la poeta argentina Irene Gruss (1950 – 2018) No la conocía en persona, pero en el último mes -sobretodo tras el viaje todavía no reseñado ni de manera parcial a Cáceres, Chema Cumbreño me habló bastante de ella, hasta el punto de que volví a Tarragona leyendo su poesía. Quizá demasiada casualidad, o no, antes de hincar el diente a la sopa de galets y a la caldereta de cordero en la Comida de Navidad, estaba inmerso en una lectura de cuadernillos -Baluerna, Elogios a la lectura, Aulas literarias- y por ende, leí el de la poeta bonaerense. Jodida casualidad.

Nocturno
Puede largarse a llover en cualquier momento
y puedo largarme a llorar por eso
y porque la pared no sostiene más la hiedra que había en
el verano.
Veo las nervaduras pegadas como arañas; rememoro
el vaivén de las hojas,
casi podría decir parecido al de la copa del gomero
acostada sobre la terraza;
es una noche insulsa entonces, nada para festejar ni
padecer; la lluvia que no cae todavía.
Por qué llorar.

[Poema extraído del Cuadernillo num. 84 del Aula Literaria Jesús Delgado Valhondo de Mérida, marzo de 2015. A partir de ahora siempre buscaremos un balconsito…]

No son los mejores poemarios… (ed. 2018)

[Título completo: No son los mejores poemarios -ni aforismos- para muchos, pero sí algunos de entre todos los que he leído, que me han llamado la atención (ed. 2018)]

9788494271939Después de un diciembre un tanto viajero y con una sobrecarga de trabajo considerable, vuelvo a las andadas; aunque sea con trampa al estar de vacaciones. Nunca es tarde para retomar hábitos (Lluís, que de vegades pasa por aquí, bien lo sabe y lo dejó caer el pasado viernes)l. Vuelvo pues, en definitiva, con una de las entradas que más salseoCHUS-PATO-WEB produjo a nivel redes sociales el año pasado: todavía tengo en la bandeja de entrada algún anónimo que me dedicó alguien con demasiado tiempo libre; triste labor el de poner a parir sin sentido alguno. Va por ti, con mis deseos de que tu páncreas segregue suficiente insulina para regular tu cuerpo ante la catarata de azúcar que, quién sabe, llevas consumido  durante este año saliente dos mil dieciocho.

No destaco por ser imparcial: lo que me gusta, ahí está, en la catarata de etiquetas que pueblan la columna derecha. Pero me gustan las sorpresas y dos de ellas han sido Ana Carolina Quiñonez Salpietro con Cuentos tristes que esperan las chicas antes de salir a bailar / Vacaciones de invierno (Liliputienses, 2018) y Chus Pato con Carne de leviatán(Amargord ediciones, 2016). Son dos libros soberbios, que estiran el lenguaje y mantienen una riqueza constante en sus libros; de hecho, parte de lo escrito el año pasado sobre la argentina Daiana Henderson -revisad, por favor, sus entradas- puede ser válido para ella. Con la gallega seré claro: Chus Pato es un animal poético de primer orden que los semanarios culturales importantes parecen que vivan de espaldas a una de las voces más completas e innovadoras de la poesía gallega y peninsular, en extensión. En la misma línea innovadora -siempre entendido dentro del germen de unaimages poesía despierta que exige una lectura concisa- enmarcaría Prohibido silbar (Baile del Sol, 2014) de la asturianodiputada Sofía Castañón. Un libro con una poesía sin ambages, con los pies en el suelo, próxima, que sacude cualquier barrera que podamos encontrarnos a diario con una mirada poliédrica.

Dentro del amplio catálogo de debilidades que tengo, quisiera destacar De nómadas y guerreros de Elías Moro (LeTour1987, 2018) y La prisión transparente (Vaso Roto, 2016) de Antonio Gamoneda. Por un lado, Elías sobrevive a todo un ejército de supervivientes; un libro honesto que debe llevarnos a pensar en profundidad nuestra responsabilidad ante los cambios que sacuden la actualidad y cómo puede afectar la inestabilidad a los supervivientes. Gamoneda, maestro, en las arrugas de la vida, disuelve su poesía en la ironía en contra del olvido y abrazando el recuerdo. El veterano poeta, junto a Ferrer Lerín, han sido los dos autores que más miedo me han hecho disfrutar durante todo el año: el catálogo de venenos del primero es sencillamente brutal; mientras que Besos humanos (Anagrama, Moro copia2018) si bien no es un libro de poesía, tiene cabida aquí por la belleza poética esparcida en su variado columbario: no conozco a nadie que hable así del color negro.

Si entrásemos de cabeza en el realismo sucio, veríamos un nombre destacado: Karmelo C. Iribarren, que despierta tantas simpatías como recelos a su obra. Haber leído La ciudad (Renacimiento, 2014; selección de José Luis Morante) me ha permitido adentrar en su poesía y sepultar alguna crítica facilona. Calibre 38 (Zoográfico, 2017) de Judith Rico, completaría el dúo de donostiarras. Quizá partida por el mismo patrónn, encarnada en una poesía ácida que abre de nuevo heridas para que nos aseguremos de suturar bien nuestro corazón.

Durante el 2018 me ha hecho especial ilusión descubrir a autores como Basilio Sánchez o Miguel Ángel Velasco; a los que no tenía demasiado controlados; estremecerme con Esther Muntañola y sus bosques, sus árboles… También he asomado la cabeza por el no tan breve mundo del aforismo con Juan Manuel Uría, Carmen Camacho y la antología que ha coordinado, Elías Moro o el portugues Teixeira de Pascoaes. O los ensayos que está publicando Lastura sobre poesía, que son verdadero caviar para los curiosos…

Dos mil dieciocho ha tenido también sinsabores: el último Centrifugados; darme cuenta que hay muy pocos poetas jóvenes del estado español que escriban algo interesante, editores con el ombligo orondo y la mentira larga, por no hablar de la capacidad de hiperventilar a la primera crítica que tienen muchos teóricos, autores y editores, también…

En fin… feliz noche a todos. Feliz Navidad.