Marina Casado en Liberoamérica

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[ayer por la noche, tras enviarme las repuestas e intercambiar un par de mensajes, ella me comentó que había utilizado el cuchillito fino. No la he contestado, pero en realidad creo que utilizó el untador de margarina. Me gusta ser justo, así que tengo que decir las cosas como son: Marina Casado (Madrid, 1989) al inicio me despertaba recelos, incluso tuvimos algún encontronazo febril: siempre tengo algún zarpazo bien guardado. Debo reconocer que, cuando traté con ella en persona -lo poco que he podido, mala suerte la mía- he encontrado una mujer sensible y cercana pero también una persona con una base teórica literaria/lingüística bastante importante y unos poemas que, muchos sin atraerme locamente, considero que contienen bastante energía y sobretodo: personalidad. Fuera de lobbys, camarillas y masajes desarrolla una obra comprometida con lo que cree, equilibrando la vida de sus poemas con un imágenes potentes y un lenguaje rico, dominado. No podía ser de otra manera…]

[podéis leer Café Viena – Destellos actuales de Marina Casado haciendo clic aquí.

Javier Fajarnés en Liberoamérica

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[intento escribir desde el más sentido de los espíritus críticos y con rebeldía: el no uso de mayúsculas o la escasez de puntos es una constante vital acreedora de los recursos de estilo en la poesía. Siempre habrá mediocres que disfruten bañándose en su orujo avinagrado, sentando cátedra de aquello que no hay que hacer y ellos vociferan como correcto: lástima que la razón, como tal, no deja de ser un débil veneno…]

Como en la vida, en la poesía lo más importante es ser honesto. Honesto con uno mismo, dominar todos los qués posibles; honesto con los lectores porque no se les puede engañar fácilmente. A los buenos lectores, porque malos haberlos haylos, se les tiene que ofrecer lecturas que les desgañiten y exijan de ellos un compromiso idéntico al del poeta, a la par que deben tener en alerta el necesario espíritu crítico para hacer mejorar al autor. Sigue leyendo

Una crítica al desconocimiento

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[clic aquí para leer Una crítica al desconocimiento, publicada el pasado domingo]

La verdad: ayer por la mañana borraron una entrada en una conocida red social donde, literalmente, se me ponía a parir. Con mentiras, bases infudadas, suposiciones ridículas y demás gilipolleces  variedad de delirios por parte de una(s) persona(s) que no saben nada de mí. Como hablar es gratis, de momento, y me gusta que las cosas perduren, enlazo aquí el artículo de la discordia.

Nunca me ha gustado que mientan. Y menos que hagan del desconocimiento una barra libre donde cualquier mentira cuele como una verdad cierta, sin parangón. No me gusta que me insulten, violenten con comentarios y busquen la pelea, no el debate. Rehuyo de todos aquellos que parece que van con una navaja por la vida: aunque si hay que bajar al barro, acepto a mi pesar. No tengo por qué caer bien a nadie -¡qué coñazo!- ni tampoco dar más explicaciones de mis acciones, al igual que tampoco me excedo al demandarlas cuando creo oportuno.

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Lo he dicho alguna vez: no soporto a los pechofríos. Tampoco a los cagamandurrias. La supuesta superioridad moral los divos se la pueden meter por done les quepa. Pero muy al fondo. Las censuras no es que me den igual, pero: si me pusiera a romper pelotas, alguno saldría bien escaldado.

Cuando el insulto, la burla y la mentira son la única respuesta a una acción, significa que hay algo que se ha hecho bien: tambalear un cimiento, una idea. Quizá algunos necesitaban un pellizco en su cabeza para darse cuenta de lo frágiles que son sus verdades absolutas sacadas en la barra de un bar para atacar de una manera tan absurda como salvaje a quien no piensa como ellos.

debate zanjado.

Leonor en Liberoamérica

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[enlace a la entrada, aquí]

De Leonor he aprendido a reconocer el trabajo de la traducción, entre otras cosas mucho más personales que ahora no vienen a cuento. Sumado a la facilidad innata que posee para aprender idiomas y su curiosidad mayúscula; tiene además una sensibilidad que provoca que le permite trabajar con una facilidad con algunos autores algo más enrevesados. Si se lo propone (no lo dudo, porque el potencial lo tiene) será una traductora de primera, más allá de ser una brillante teórica de la literatura comparada…

El tiempo es suyo y los versos, también.

Julia Laberinto en Liberoamérica

cropped-logo-liberoamerica-a-curvas[enlace a la entrada, clicando aquí]

Tenía pendiente estrenarme en Liberoamérica y hoy ha sido el día de publicar (entre viajes, lecturas…) en la plataforma. Durante las últimas dos semanas, aunque en Navidad también profundicé en sus textos, he revisado y leído a Julia Laberinto (Julia Sánchez, vaya) en diferentes plataformas.

Julia es una persona de las que más quiero en el mundo de las letras (aunque sea un zoquete para demostrarlo) Aunque a veces hemos chocado, creo que tenemos más cosas que nos unen que nos separen: de hecho, la disparidad de criterios creo que siempre es beneficioso entre las personas; es una vía de conocimiento.

A Julia le deseo amor, cariño y salud por partes iguales. Y mucha suerte: ella sabe por qué.