En ‘El Pájaro Azul’ (Cáceres – 1a parte)

[tiempo habrá para subir fotos y hablar de-te-ni-da-men-te de lo sucedido el sábado en Cáceres. Todavía tengo la piel de gallina. Todavía estoy allí. Gracias…]

a continuación
texto leído por Carmelo P. Mendo

74341181_2741391395905658_7433035071503728640_n.jpgQuiero comenzar por un verso de Lope de Vega al que acudo cada vez que me veo sorprendido por la gratitud que ciertas personas me muestran “qué tengo yo que mi amistad procuras”. Por culpita de este verso estoy hoy aquí, presentando, más que a un libro de poesía, conozco mis limitaciones, a su autor. Todo comienza en Plasencia, 2018, último fin de semana de febrero, Centrifugados, ahí es nada. Una joven pareja presenta a los componentes de la siguiente mesa coloquio, ella en portugués, él en catalán. Al escucharles confirmo lo que siempre sospeché, bíblicamente nos engañaron, nos ocultaron la verdad, y aún hoy sigo sin comprender el por qué: la Torre de Babel sí se terminó de edificar y fue precisamente gracias a esa diversidad de lenguas. El otro lindo descubrimiento de ese día, más grato si cabe, fue, que éramos familia, compartíamos la consanguineidad del apellido Mendo. La madre de Xavi y yo somos primos hermanos, su abuelo y mi madre eran hermanos. Yiyo, su abuelo, viven en Plasencia; mi madre, Continuar leyendo “En ‘El Pájaro Azul’ (Cáceres – 1a parte)”

Huir en el blog de Víctor Peña Dacosta

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Entre la gira Pre-Papá y el nacimiento de Diego, Víctor Peña Dacosta (Plasencia, 1985) echó un ojo a Huir y compartió algunos poemas en su blog (clic aquí). Su libro, Obsolescencia programada (RIL, 2019) es una de las lecturas del año -y quizá también del vuestro si no os hacéis con él. Hacedlo pronto-.

Os animo a que leáis el libro y la reseña que en su día escribí en el blog sobre Obsolescencia, clicando aquí.

 

Sospechosos habituales

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[cuando la realidad supera a la ficción aparece la vergüenza ajena. En apenas diez días he topado con mucho tunante y alguna mangurriana. Nada me impide no decirlo…]

A ver cuando me regalas el libro, ¿no?. Quiero tu libro: te doy uno mío -esto es, de alguien que no te conoce de nada- y me das uno tuyo. Uy, pero si la poesía no vende: o me aseguras que vendrá gente al local o si no, nada. La poesía no interesa, así que no vamos a cubrir la presentación. Me encantaría que vinieras a presentar a mi librería, pero no puedo ofrecerte nada eh… y los libros veremos según los que venda, ¿eh?. Continuar leyendo “Sospechosos habituales”

Otras huidas

Me pregunto incesantemente -y más desde hace dos días- qué nos mueve a huir; qué nos hace creer que salir precipitadamente de un lugar, sin o con un rumbo fijo es una buena idea. Siguiendo las acepciones de la RAE, todavía no sé si huyo por molestia, para evitar un daño; si huyo de alguien (quizá de mí), si tengo miedo o simplemente huyo porque me están esperando

Nota: de izquierda a derecha; portadas de Huir (Del Oeste, 1994), de Jesús Delgado Valhondo;  Huidas (Calambur, 2009), de Antonio Reseco y La huida hacia adelante (Siltolá, 2014), de Víctor Peña Dacosta. Todos poetas extremeños.

Huir

HUIR PORTADAAyer subimos a la red la portada de Huir, que la editorial Lastura (gracias Lidia, gracias Isabel) ha tenido a bien de publicar y está a punto de salir de la imprenta. Aunque parezca lo contrario por el título del poemario, Huir es un paso adelante: todo lo que no fuera crecer después de La forja del elefante era, para mí, un fracaso; si bien fue una buena piedra de toque -más allá de sus errores- sabía que tenía que exigirme un poquito más, apretarme y no estar tan cómodo. Para mí, ser ambicioso significa ir de la mano de la crítica; por eso he sido puntilloso. Ha sido un reto trabajar con una voz, una persona diferente a la que estaba acostumbrado.

La verdad, no he estado cómodo escribiendo los poemas. Ha sido un proceso de reconstrucción de realidades y vivencias, de mirar a la niebla y de realizar paseos matutinos mientras iba construyendo una estructura que se difiere a otros proyectos realizados. He aprovechado para recuperar formas que hacía tiempo que no tocaba. Escribir no es sencillo. Pero el resultado…

En septiembre hará un año del momento en que presenté el primer borrador. Casi un año después, del borrador no queda nada, poca cosa. A lo largo de los meses amplié su contenido, retoqué versos -esto último, hasta ayer a la noche-, modifiqué la estructura y pedí consulta y dudas. Ellas lo saben, aparecen mencionadas, pero el libro no sería posible sin la ayuda de Lydia Contreras y Leonor, con sus observaciones y sugerencias.

Entradillas: Mia Couto, Karmelo C. Iribarren, José María Cumbreño, Kirmen Uribe. Gonzalo Hermo, Teixeira de Pascoaes, Berta Piñán, Esther Muntañola y Chus Pato.

Destinos: Elías Moro, Cami Perdigao.

Primera parada, Soria.