Mercadilleo sabatino

Hacía más de un año que no veíamos a Pipe y en uno de los calentones que nos entran, decidimos ir a verle. Hemos tenido un sábado loco -ahora, reposo y mañana, con calma, iremos a la Feria del Libro de Madrid-. Durante unas horas y a ritmo latino nos hemos puesto al día todo lo que hemos podido: la imprenta estaba llena y el Abuelo Canillas Blancas estaba muy solicitado. También, hemos aprovechado para conseguir algunos libros: los cuidados trabajos de Ediciones del 4 de Agosto (en el botín, nos trajimos ejemplares de Agustín Calvo Galán, Jesús Gé, Martín López-Vega, Isabel García Mellado, Pablo García Casado y Kutxi Romero) alguno de lf Ediciones (Gonzalo Santonja). También, para Leo, libros en portugués… y para servidor, otro de Fermín HerreroAlrededores (Diputación de Valladolid, 2019). Herrero, por cierto, en boca de muchas y muchos últimamente…

Antes de las dos, despedida con fotos y buenos deseos para la tarde: Mario iba con el abuelo a la base de los bomberos de Béjar. ¿Habrá subido al camión de bomberos? Nosotros suficiente teníamos con aguantar el monólogo político de una concejala rural de vuelta a Madrid.

Nota: leyes mercadilleras, costó encontrar mujeres que me interesaran, en los libros del mercadillo. También, cargado voy con un par de recados para el noreste el lunes por la mañana.