Pedazos de Christopher Walken

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Serie: 11 de 21
Destinatario: Ángel Manuel Gómez Espada
Remite: Víctor Peña Dacosta

Sacar al personaje de su área de confort, doblarlo: por un lado el actor, por el otro la persona sin entrometernos en el bagaje cinematográfico: estoy disparando a la persona, a sus rasgos. Viste de traje pero él no sabe que está desnudo y sólo me interesa de él que persiga el objetivo poco a poco, que no pose y que se encuentre natural entre la opacidad de la luz. Sitges también tiene algo de Lisboa, en la luz blanca proyectada sobre los muros de las casas de los pescadores y ahora en las arrugas de Christopher Walken. Pero Sitges, aunque pueda ser una localidad bonita, encantadora si me apuran, nunca será Lisboa.

[fotos realizadas por Pep Escoda (Tarragona 1958), ganador de diecisiete Premios Lux y ganador de Lux de Oro el pasado 2017 con un reportaje al actor Christoper Walken]

La Pantera Negra

eusebio
Serie: 10 de 21
Destinatario: Víctor Peña Dacosta
Remite: Judith Rico

Con 17 años, Eusebio ya jugaba en el Sporting de Lourenço Marques. Interior de recorrido, con tremendo disparo, su fama llegó a la metrópoli. El Benfica, donde ya jugaba Coluna, le contrató a finales de 1960 cuando aún no había cumplido los 19. Atrás dejaba 77 goles en 42 partidos. El suyo dió lugar a un caso Di Stéfano en Portugal. El Benfica le hizo volar desde Mozambique con un nombre falso, porque el Sporting de Portugal, que reclamaba un padrinazgo sobre el de Lourenço Marques, sostenía que tenía derecho de tanteo y retracto. Eusebio empezó a entrenar con el Benfica, pero al cabo de unas semanas la federación dio la razón al Sporting y el jugador… desapareció. Se lo tragó la tierra. Mientras tanto el Benfica recurrió a la instancia superior, y mientras le escondió en un hotel del Algarve, en riguroso secreto, acompañado por un preparador del club. Allí estuvo hasta mayo, cuando el Benfica ganó el recurso y volvió a sacarle a la luz. No llegó a tiempo de disputar la célebre final de Berna, que el Benfica ganó al Barça 3-2.

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Las pataniscas

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Serie: 9 de 21
Destinatario: Ferran Fernández
Remitente: José María Cumbreño

Lobo Antunes, referencia en el blog, defiende la gastronomía como una de las formas supremas de cultura portuguesa. Portugal, un pueblo tan alegre como reservado que se encoge como una patanisca dorada por el fuego no rehuye del mar pese a que a Bartolomé Dias le amargó la existencia o jugó con la suerte de otros tantos marineros, desmenuzándolos las mareas como picaremos el bacalao desalado después de nueve horas y dos cambios de agua. Pasado ese tiempo se escurrirá el despiece del lomo del pescado, joya de la corona de la cocina portuguesa y monacal, y se revuelve con leche y el zumo de medio limón. Sigue leyendo

Rebelarse ante las perífrasis

1174803_10201565969327653_1300048900_nSeire: 8 de 21
Destinatario: José María Cumbreño
Remite: Irina Kum

No cabe duda de que los portugueses odian las perífrasis. No les gusta ser obligados o cómplices de nada pero aparentemente tampoco muestran demasiada resistencia al poder de los aparatos políticos o de los agentes sociales. De ahí la sorpresa del pueblo portugués cuando un primer ministro tuvo que ir a la cárcel por corrupción. Estar emprisionado debe ser una de las peores experiencias a las que uno debe hacer frente en su vida… si todo se tuerce demasiado, claro. Tener que rendir cuentas a la ley -¿abrimos el debate sobre la obediencia ciega a la ley?-. suele ser tedioso: lo digo por experiencia.

Según los estudiosos, en castellano hay contabilizadas -porque se cuentan- unas ciento cuarenta perífrasis. A los portugueses no les gustan: lo demuestran poco, lo guardan su celo hasta que estallan con un puta que o pariu. En cambio, cuando ven un semáforo en rojo todos caen. Tienen que frenar antes de tiempo, pero siempre se avanzan antes de la luz verde, alguna décima de segundo como un acto de rebeldía que reconforta. Los portugueses aparentemente no muestran demasiada resistencia al poder o a las normas, pero también saben crear excelentes oportunidades para regodearse ligeramente de la estrechez de la norma.

Una historia sobre raíles

Serie: 7 de 21
Destinatario: Irina Kum
Remitente: María José Garrido

[imagínate ir al cole en uno de esos cacharros encantadores de madera, una de esas cosas que gustan a niños y mayores. Imagínate que sube un desconocido a tu lado y empieza a leer en voz alta un cuento; o un poema. O simplemente cuenta una historia de la ciudad en la que vive. Un día, ¡solamente un día al año! llena de magia la caja donde van muchos a la escuela, van a hacer la compra, se dirigen a la oficina o simplemente utilizan el eléctrico -¡ojo! en Lisboa no lo llaman tranvía- para visitar cómodamente la ciudad. Ojalá la próxima vez que visites Lisboa tengas la suerte de oír esas historias, esos poemas. Y sentirte única al hacer un viaje corto o largo sobre los raíles del eléctrico…]

Los amos más crueles

Serie: 6 de 21
Destinataria: María José Garrido
Remitente: Olga Ayuso

anfm.png“No vale decir “Hay que hacer propaganda entre las mujeres, hay que atraer a la mujer a nuestros medios”, sino que hemos de tomar la cuestión desde más lejos, desde mucho más lejos. En su inmensa mayoría, los compañeros -hagamos la excepción de una docena bien orientados- tienen una mentalidad contaminada por las más características aberraciones burguesas: mientras claman la propiedad son los más furibundos propietarios. Mientras se yerguen contra la esclavitud, son los amos más crueles. Mientras vociferan contra el monopolio sin os más encarnizados monopolistas. Y todo ello se deriva del más falso concepto que haya podido crear la humanidad. La supuesta “inferioridad femenina”. Error que tal vez nos haya retardado siglos de civilización.

El último esclavo, una vez traspuestos os umbrales de su hogar, se convierte en soberano y señor. Un deseo suyo, apenas esbozado, e suna orden terminante para las mujeres de su casa. El que diez minutos antes tragaba toda la hiel de la humillación burguesa se levanta como tirano haciendo sentir a aquellas infelices toda la amargura de su pretendida inferioridad.

Lucía Sánchez Saornil

 

Gatos de armas tomar

gatSerie: 5 de 21
Destinataria: Olga Ayuso
Remite: Eugenio Sánchez Salinas

Quizá estemos condenados a vivir en el mismo espacio, a ser flexibles para tolerarnos el uno con el otro y así progresar dentro del espacio público. Quizá así, sin más, tengamos que ser laxos los unos con los otros como son ellos rapaces y ligeros en campo abierto. Quizá por ello nunca se domestican, sino que aprenden cierta costumbre dentro sus comportamientos mundanos de calle oscura con restos de espinas de lado a lado.

Quizá tozudos y temerarios a la par que holgazanes y caprichosos son tan fríos y calculadores, tan capaces que son capaces de hacernos creer que somos los humanos los que les elegimos cuando en realidad con su mirada de acero dejan bien claro que definitivamente son ellos los que eligen. Desde el Antiguo Egipto los gatos no entienden de imposturas.