Gulbenkian

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

[debería hacerme mejor, cuando en realidad me convierte en único. Todo bueno bajo el sol…]

Setecientos y algo -ay, los números, los autobuses que empiezan por siete: siete colinas, pues-. Avenida de Ceuta, Timor, Acueducto y la degradación antes de llegar a Praça de Espanha. Novobanco –“quer casa nova? podemos ajudar na mudança”– y su decoración de interiores. Dinero, odio el dinero: el dolor necesario. Gulbenkian por fin. Patitos siguiendo a su madre. Café y dos colecciones. Hay una mirada que no se desprende de cada cuadro, de cada escultura. Escudriña, ella, los colores como hace cuando la enseño un poema. Joyas familiares, también. Una foto robada a la mejor espalda de la península: no acepto réplicas. Y ella en la Gulbenkian. Debería desearlo todo pero con su espalda me conformaría en el peor de los casos. Entretanto, la colección y una vuelta al mundo de algunas culturas, no todas: el dinero es necesario pero por suerte y desgracia se equilibra las consecuencias que provoca.

69220265_10219222207922583_7986124321179303936_n
a palos de ciego camino, por fin.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s