El camaleón de Zurich

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[el día de la fiebre, del sudor. Del viaje inaguantable y asfixiantemente largo. El día de la soledad, de los ojos llorosos: el día de la fiebre y el recuerdo entre mucosas. El día, tan corto y frágil a la vez]

V
no estoy del todo seguro
pero probablemente ocultó algo de nieve
entre sus arrugas -cosas de la edad

había un rastro de luz en su lengua,
tejía la duda
consolidándola en su hilar de manos.

ahora a nadie le interesa lo sucedido,
nadie entiende de catástrofes pasadas,
las preguntas son envasadas al vacío:
reflexionar es un privilegio al alcance de los señalados

unas manos nudosas desposan aquel anillo
que guardaba un mar de historias

nadie sabe cómo tapar la ausencia sin alas.

(Bruno Ganz)

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