(Casi) quinientas mañanas

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Lo repito hasta la saciedad: los números no significan nada, cada uno les otorga el valor que cree, pero hay algo innegable: aquí, durante (casi) quinientas mañanas, se han publicado entradas de todo tipo: poemas, cuadernos de viaje, reseñas, críticas, relatos, etcétera. Siempre que  puedo escribo la entrada la noche anterior: por la mañana, o bien la misma noche ya está publicada aquí. normalmente, salvo alguna corrección, ni retiro ni añado nada en el texto colgado, por tanto, no cambio de parecer. Y es que (casi) quinientas entradas dan para mucho y para desencantarse un tanto del mundo de las letras. Si llegué fue por las personas y por ellas y porque, por suerte, no son perfectas, sigo escribiendo -amén de que sigo disfrutando, y sufriendo, en el momento de escribir y dejar reposar lo que voy creando-.

En casi dos años las he visto de algunos colores: desde compañeros que no quieren compartir espacio contigo por miedo a que al final los levanten de la silla, y por tanto, prefieren desprestigiarte a aquella profesora que se vuelve seguidora tuya después de arrinconarte en clase y de decir que no tendría que haber estudiado en un instituto público. Gente que te hace el vacío por mi ideología… colectivos donde estás invisibilizado -estando en desigualdad con otros participantes- durante meses en documentación elaborada de forma colectiva; imposición de nombres y cuotas en borradores de proyectos, editores jugando por encima de sus posibilidades, intensitos que se revuelven cuando dejas las cosas más o menos claras…

Quizá me he merecido algún rapapolvo por ser algo iluso. Hace dos años no pensaba en que vería a mi lado un universo como el que he disfrutado -y disfruto-. La poesía, las letras me han dado todo (muchos lo saben, Leo la primera) y por eso no me callo ni una; porque al igual que disfruto también me han dado golpes. Después de recibirlos pongo mi mejor cara y no caeré tan bajo como aquella persona, pero siempre olvido que nos seguirán por nuestra huella y no por la sonrisa, aunque tenerla en la cara siempre ayude…

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