O amor das coisas belas: infancia y Angola

ad20fd2d-bb3d-454a-8616-518027f514e3Era una vez un niño llamado António. António no tiene nombre, sino un verbo: escribir. Eran Antonio y sus hermanos. El era el mayor. Y el más irreverente. La literatura es irreverente, siempre.

António ya escribía novelas de dos páginas a los cuatro años. Juntaba las letras de forma tan diligente que se envolvía y desaparecía justo en medio de sus novelas.

(¿Sabes qué quiere decir diligentemente? Sé irreverente y no utilices internet: búscalo en el diccionario.)

António fue a la guerra. Conoció en la guerra a las personas más valiente sdel mundo. La valentía salva; la valentía mata. Muchas de esas personas valientes murieron. Y las que se salvaron trajeron la guerra con ellas. António nunca se salvó de la guerra. Suaviza su dolor en cada frase que dicta su mano.

António fue a una guerra sin sentido: nada había que defender salvo el orgullo de un imperio decadente. Era una guerra colonial. Era una visita a África, a las colonias, al pasado. Los portugueses eran recibidos con sangre. También porque los portugueses 2c034b73-4465-46aa-a832-fc356367e07eofrecieron a los colonizados mucha sangre durante siglos. Y António recorrió Angola como médico. Y la sangre se quedó atrapada en su corazón.

António no escribe. El dice siempre que es la mano quien guía su juicio. ¿Pensante en la belleza de esa cosa tan simple? tenemos una mano que nos obliga a escribir como los pies nos obligan a caminar. Las manos son los pies del escritor, que siempre intentan hacer una maratón. António corre maratones y las conoce como libros.

Un maratón son cuarenta y dos kilómetros y ciento noventa y cinco metros. Hace siglos, en Grecia -en Marathón- un mensajero llamado Fidípedes corrió aquella distancia hasta Atenas para avisar a sus habitantes de la victoria contra los persas, falleciendo poco después. António es Fidípedes en la literatura, pero con el don de resucitar siempre para escribir un nuevo libro. Y nosotros con él.

[Durante las próximas semanas iré traduciendo del portugués -con ayuda leonorística, cuando se requiera- O amor das coisas belas (Ou pelo menos as cosas que eu consiero belas) escrito por Jorge Reis-Sá e ilustrado por Nicolau sobre António Lobo Antunes. sobre António Lobo Antunes; un libro fascinante y sencillo que permite descubrir un Lobo Antunes desconocido a sus lectores.]

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