La caída de Amália

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Serie: 16 de 21
Destinataria: Acacia Ruiz
Remite: Diego González

Tras la Revolución, Amália vió como iba falleciendo su vida a marchas forzadas pese a no llegar todavía a los sesenta: puesta en duda por los sublevados y parte del pueblo por haber colaborado por el correoso régimen de la triple F de Salazar -fado, fútbol y Fátima- y obligada a vivir oculta del espacio público durante meses, sufrió recaídas emocionales y problemas económicos que ninguna condecoración pudo suavizar, además de una catarata enorme de amigos y conocidos que fallecieron hasta pocos días antes de su muerte. Las últimas, quizá las dos puntillas que ahogaron de negro a la Reina fueron las pérdidas de su marido, César Seabra, y su mejor amiga, la artista plástica Maluda.

Tras su muerte, testimonios apuntan a que colaboró desde su posición con el Partido Comunista, así como con presos políticos y exiliados por el régimen. También se conocieron diversos fados que fueron censurados por orden expresa de Salazar. Operación de blanqueamiento tras su fallecimiento, o no; nadie podrá poner en duda que caminar por Rua São Bento hasta llegar a su domicilio -actualmente reconvertido en casa-museo- con su voz desgarrando el interior de quien escucha, es uno de aquellos secretos de Lisboa que nadie quiere declarar en voz alta…

Postdata: y mi madre con su nombre. Muchos estamos orgullosos de nuestras madres, pero si encima tienen nombre de reina…

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