Manifiesto por un no lugar, de Juan Carlos Mestre

JCMEs una obviedad, pero Mestre es más que un acordeón y la firma de colores: es la percepción con que muchos lectores indefensos o primerizos se quedan tras una lectura suya. Además del poeta hay también recovecos que se escapan al lector en la lectura primeriza de su poesía. Pese a la forma, en el contenido de la poesía del berciano hay esquejes profundos, ensoñaciones que mutan en una poética escalada entre generaciones. Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, 1957) desarrolla en prosa Manifiesto por un no lugar (Ediciones Liliputienses, 2015) el cruce de caminos del poeta diversificado ante el mutismo o el hablar en el momento concreto para incentivar el deseo y así poder retocar la memoria. Logrando en la naturaleza el sentido exacto del lenguaje, las palabras para expresar una realidad concreta.

El libro es una estructura de respuesta -directa o no- ante las formas de poesía establecidas por los cánones -o el mercado-. Una declaración que promueve la poética del gusto y el respeto sobre las distancias necesarias entre la creación y la obra; poniendo en jaque desde el lenguaje cargado hasta la trivialidad del discurso. La poesía debe rebelarse ante ello, no someterse al dictado; debe buscar en sus entrañas un enfoque propio, una alternativa al gusto de masas en pro de la singularidad que dibuje los límites del poema y éste se afronte a partir de la perspectiva del poeta comocarlos-mestre creador y no de una demanda correspondiente a la creación a partir de la memoria y la duda ante las imposiciones monopolísticas de una poesía desdibujada por la uniformidad.

Creador de una obra que no concuerda con las corrientes emergentes o herederas tardorrealistas de sus inicios  -si acaso, aproximada relativamente a los novismos- menos vanguardista aunque continuista en su fondo, con cierto desapego en su forma a la tradición desarraigada de lo social de sus antecesores. Mestre adquiere una dimensión que impugna sobre aquellos planteamientos que deshumanizan la poesía, enfrentándose a una reflexión casi existencial: la poesía no es únicamente crear un producto a partir de unos versos, sino una obra que ponga en equilibrio la modernidad y la humanización de la poesía.

[Juan Carlos Mestre es Premio Nacional de Poesía, Premio de la Crítica, Premio Jaén de Poesía, Premio Adonáis…]

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