Adicciones lectoras

“Si lees, cabe la posibilidad de que te despistes a menudo y se te dibuje en la boca una sonrisilla que muchos pueden calificar de tonta. Algunos pensarán que has esnifado pegamento o bebido más de la cuenta. Lo cierto es que leer no es más barato que consumir ciertas drogas y que también genera adicción. Cuidado. Te darás cuenta de ellos cuando leas Los paraísos artificiales de Baudelaire, La pipa de kif de Valle-Inclán o Yonqui de William Burroughs”.

Razones para no leer
Marta Sanz

Nota: edición conmemorativa del Día del Libro del año 2019, editado conjuntamente por las editoriales La Moderna, Delirio y La Uña Rota y las librerías de La Conspiración de la Pólvora: Intempestivos (Segovia), Letras Corsarias (Salamanca) y La Puerta de Tannhäusser (Plasencia). Ilustraciones a cargo del genial Alfonso Zapico.

Notas sobre ‘Insumisas. Poesía crítica contemporánea de mujeres’

so-227c[no son ni las seis de la mañana cuando empiezo estas notas que no sé cuando verán la luz. Mientras apuraba los últimos instantes antes de entrar en el AVE pensaba en los bocadillos previos a cada entrada, en que más adelante se merecerán un espacio de protagonismo en forma de papel. Son la naturaleza del día que provoca aquello que escribo, lo que leeréis a continuación. Pero ahora, viajo]

Una de las únicas verdades absolutas y en un alto porcentaje irrefutables, ha sido el papel de la mujer en la poesía. Si ampliamos el campo, en la vida diaria del estado. Si nos centramos en un punto de vista lírico, siempre han quedado solapadas por personalidades masculinas. Si bien es completamente cierto que la poesía, para lo bueno y lo malo, está viviendo un boom (un auge, para los puristas), gran carga de tal repunte depende de ellas. Durante los últimos tiempos han surgido lecturas, editoriales, festivales… donde se ha brindado una justa oportunidad. Los espacios necesarios y 15392861520808seguros para hacer pública la creación. Posiblemente Insumisas. Poesía crítica contemporánea de mujeres (Baile del Sol, 2019), coordinada por Alberto García-Teresa sea uno de aquellos espacios necesarios que comento. Es una antología con buen empaque que toca todos los palos: no hay ninguna voz prescindible… aunque luego, siempre tras la lectura o a partir del registro previo que tenga el lector, quien saque y considere qué poetas son necesarias (Laura Casielles, Sofía Castañón, Esther Muntañola, Miriam Reyesintocables) y qué descubrimientos aparecen en la lectura. No me muero de vergüenza si menciono aquí a Isla Correyero. Filias personales: me hubiera encantado encontrar aquí a Elena Román y a Chus Pato; especialmente la segunda, una de las voces más fuertes de la poesía gallega que han existido nunca.

Recuerdo que no es una antología al uso, sino una crítica al desconocimiento, al mutismo -institucional, editorial…- que durante mucho tiempo han sufrido nuestras compañeras. Es lícito que tengan sus espacios y sus mecanismos de difusión fuera de cuotas.

Mutismo

54523864_10218041530166377_5220016424499544064_n

Tomar distancia con la gente que te quiere es necesario. El verbo querer no tiene únicamente una connotación afectiva, sino también utilitaria: es la palanca de cara a conseguir algún propósito que, en principio, se nos escapa de las manos. Querer, segunda conjugación, es sinónimo de utilizar, de la primera: no por correspondencia directa pero sí, si se utilizan los correspondientes complementos que, con buena fe, aporta la generosidad.

No entiendo nada que no sea la independencia, huyo de las cadenas de favores. Desconfío de aquellos que ven un interés en la sombra de mis espaldas y por ello, callo y guardo silencio más de lo que me gustaría. Colaboro con quien me interesa y miro mucho de no parecer hipócrita: aquello que no me entra, no me conviene y ni bailo el agua ni hago caso.

Dos párrafos para justificar mi mutismo para según qué cosas. Menuda agonía.

‘Obsolescencia programada’, de Víctor Peña Dacosta

descargaHace un par de meses me llegó Obsolescencia programada en modo borrador. Víctor, cercano a la par de colchonero, comentaba que Obsolescencia programada (RIL, 2019) debía suponer un paso adelante, un libro necesario para cerrar etapas. Desde hace un par de semanas estoy con el borrador que me leyó, a tientas, tomando alguna nota. Sacando conclusiones entre Proyectos Educativos Individualizados y ratos de comedor escolar. Junio.

Víctor Peña Dacosta (Plasencia, 1987) puede ser fanfarrón, atento, cariñoso, descuidado… pero también es muy buen poeta. En Diario de un puretas recién casado (Liliputienses, 2016) teníamos una versión gamberra de su poesía, una propuesta cercana pero nada simple: los juegos de doble sentido siguen, se acentúan, pero está claro que hay un paso adelante. Víctor Peña Dacosta no es una promesa, no es un benjamín de la poesía extremeña: es ya un autor de una propuesta tan descarada como crítico-constructiva; tan sincera como punzante. Y dentro de los guiños tecnológicos, sociales y éticos encontramos la militancia política. ¿De qué signo? adivinen. Sigue leyendo

Un tercer lenguaje

Anne Carson

“La traducción y la creación proclaman la existencia de un lenguaje sagrado. No estoy segura de creer en algo así, pero por mi formación como clasicista siempre he tenido que leer textos bilingües, en los que los dos idiomas aparecen en páginas enfrentadas. En mi opinión, la verdad no está en ninguno de los dos sino en el espacio que media entre ellos, constituyendo un tercer lenguaje”.

Anne Carson

39. (un poema de Maurizio Medo)

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[caseta de número largo, al sol. Máximo, amable, me enseña sus pequeños. Me fijo en el de Medo. Se acuerda de mí, Máximo -el apellido singular, con dos eses y dos eles, habla tan bien de ellos que si pudiera me llevaría todos. Tras comprar el libro de Maurizio Medo, vuelvo donde están Lydia y Leonor. Apretón de manos: la mochila empieza a pesar: y necesito más cajas para guardar los libros]

39.
Me enfada la idea de volver a casa
como si fuese la caverna y enfrentarme
a las sombras antes de alumbra una idea.

Ella se enojó al interpretarlas antes de que
surgieran. Y yo aún más al culparla por el
ruido que, de pronto, interrumpió la claridad.

Tal nubarrón me precipitó a la urgencia de tener
que levantar algo entre los dos, como si aún
existiera el espacio que cancelamos en la apuesta

Ahora ella ahuyenta las moscas, y yo las sombras
que surgen desde la idea de la caverna.

Lo que de verdad me enfada son las sombras que
no, por algún ruido llegado desde afuera.

-Yo soy la puerta- le dije- fuera del quicio.

La interperie también es nuestra.

[poema de Maurizio Medo (1965 – act), extraído de su libro Las interferencias (Ay del seis, 2019)]

Decálogo: un festival de poesía perfecto

vector-lectern-background

[escribo desde la escalera de la independencia. Comenté a un amigo el domingo que, desde hace unos meses me he vuelto extremadamente sensible: no ya en un tema literario, sino en lo personal: tomo nota mental sobre qué pasos dar y cuales evitar para sostenerme: no sé si algún día lo conseguiré…]

UNO: ser lector incómodo de poesía. DOS: dejarse asesorar por expertos de confianza (suelen ser aquellos que van de frente y no te bailan fácilmente el agua): una poeta, un poeta, un/a editor/a. Paridad. TRES: planificar a un año vista: las prisas son malas consejeras. Remunerar en la medida que se pueda. CUATRO: discreción; mover hilos entre unos pocos pero muy bien avenidos. CINCO: mente abierta (diferentes culturas, otras lenguas, nuevas formas de poesía). SEIS: apostar por los jóvenes y apuntar bien para averiguar bien qué autores invitar/proponer. SIETE: buscar un sitio ideal: moverse, preguntar, interesarse… buscar la incomodidad; nunca pensar que todo es o será perfecto. OCHO: decidirse descaradamente por editoriales independientes, ofrecer un espacio para tejer conexiones, intercambios, experiencias… todo más allá de la venta y difusión de libros. NUEVE: encontrar un valor añadido que refuerce la identidad del encuentro. DIEZ: cuidar a los autores, al público, al entorno… y no únicamente mientras dure el festival.

Nota: el decálogo perfecto está realizado según mis gustos, impresiones y preferencias. Aunque los festivales a veces parezcan competiciones de fórmula uno, creo que hay unos principios básicos donde establecer una propuesta. Y yo me muevo en las diez anteriores…